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Los panoramas deltarios de los tributarios estuariales

El Reconquista y Aliviador

Enriqueciendo las fuertes protestas respecto de este último, por ello nos damos a ilustrar algunas de sus dificultades a la salida del Luján; ...que alguna vez, hace unos 500 años, lo fuera directo al estuario.

Si somos capaces de imaginar el frente deltario del Paraná retirado hasta la altura de Campana, lograremos advertir que la cuenca del Reconquista tenía su propio delta y por ello aun hoy cuenta con un abanico de salidas.

No obstante ello, la más importante ha sido la desarrollada al Norte de este abanico con ayuda del hombre, siguiendo un curso natural que alguna vez aprovechaba de las hidrotermias estuariales para hacer su salida por los prolijos y extensos cordones litorales en dirección NO; aproximada salida a la que ahora intenta este mentado Aliviador con grandes frustraciones.

Hidrotermias estuariales que aprovechando las disociaciones térmicas que conllevan las advecciones mareales, sacan a relucir por convección interna, las aguas tributarias por las caldeadas riberas; en tanto depositan su carga sedimentaria en la capa límite térmica que le cabe en el extenso recorrido, hasta alcanzar el gradiente térmico apropiado para convectar esas aguas al exterior.

La imagen que sigue muestra el fenomenal obstáculo de flujos encontrados y sin embargo, bien disociados, que recibe del Luján obstruyendo su salida; y contando ambos cursos, en esa instancia fotográfica satelital, con flujos en descenso.

Ya nos moveremos a imaginar, cuántos más complejos problemas deberemos atender, cuando se trate de flujos advectivos mareales, subiendo a contrapelo por el Luján.

salida Norte del Reconquista al Lujan

Las imágenes que siguen muestran las distintas alternativas que tiene el Reconquista para fluir y que parecieran no estar en condiciones de asistir sus flujos.

La salida que muestra la foto superior, amén de estar reclamando una corrección del rumbo de salida, 90° más hacia el ESE., necesita reponer algo más que el ancho original, que así le permita generar en este encuentro de cursos, no sólo un gradiente térmico apropiado para encender el despegue convectivo y mantenerlo activo; sino todos los artilugios que algún laboratorio que estudie estas materias de flujos disociados, a fusión con capa límite hidroquímica severa pudiera proponer.

Esta salida, repito, era originalmente, en tanto estuario, incluso bien más hacia el Noroeste. Y en función de las hidrotermias que le asistían, convectando internamente en los cordones litorales de salida, marchando en paralelo a las decisivas advecciones mareales, y tan sólo separadas por una capa límite térmica en cuyo filo sedimentaba.

Luego de recorrer unos cuantos kilómetros en sentido inverso a los flujos en descenso, esa capa límite dejaba de cumplir su roll permitiendo la convección externa del tributario, que así comenzaba a ver sus flujos en descenso.

No hablo, reitero, de advección que responda a "deriva litoral promovida por oleaje oblicuo"; sino de advección mareal en ámbito estuarial muy interior.

Que si bien estas pudieran caber en otros territorios, toda vez que se trate de explicar las particulares características de salida de un tributario a un cuerpo de agua que sufra advecciones mareales, amén de las señaladas como propias de deriva litoral; resultaría más apropiado y delicado que incluyan consideraciones a una capa límite térmica que tal vez logre acercarles criterios más finos de lo que allí pasa.

La consistencia y prolijidad de los cordones apunta a esta capa límite más que a la dinámica de las olas, que sin duda intervienen hoy para construir, mañana para destruir. El cordón tiene una estabilidad "emocional" mayor que no parece fruto de vaivenes.

Volviendo a las áreas de hidrotermias estuariales: así también el Luján encontraba su salida por Otamendi empujando al Paraná a conformar la vuelta del Hinojo; y el Reconquista, repito, trepaba suave y largamente por su prolijo cordón litoral de turno. Ver Reconquista3 ; http://www.humedal.com.ar y http://www.delriolujan.com.ar/salidalujan2.html

Hoy todo este panorama ha cambiado: El Aliviador pretendiendo sacar sus flujos de prepo, transversalmente al Luján, los encuentra terriblemente obstruídos. Y ello, debido tanto a gravísimos problemas hidrotérmicos como hidroquímicos. Que ya no alcanzan, repito, los enfoques hidrodinámicos de los escurridores hidráulicos para mirar esta cuestión.

Las imágenes que siguen muestran bloqueos igualmente graves en otros de sus brazos de salida al mismo Luján. No advirtiendo en estas imágenes, presencia de advección mareal alguna. Más adelante, tres imágenes nos acercan a esta complicación adicional de las advecciones mareales.

Reconquista. salida al Lujan y tapon hidrodinamico

Reconquista. antigua salida

Las imágenes que siguen muestran esas advecciones mareales en la costa sanisidrense y en el interior del curso del Luján. Atiéndase al detalle que sugieren las plumas de contaminación.

Advecciones mareales en areas de hidrotermias que deambulan en anchos kilometricos que exceden con creces los anchos que responden a cordones litorales

La imagen anterior muestra las plumas de contaminación desplazándose en áreas de hidrotermias en la costa de San Isidro hacia el Norte, y convectando suavemente con las de menor temperatura que ingresan por la advección mareal.

El ancho de esta banda de hidrotermias supera 20 veces el ancho que debiera, si el corredor natural de flujos costaneros estuviera activo. De 150 a 180 m propios de un cordón litoral, pasa a tener 4 Kms.

Por ello el Dr. Rolando Quirós advierte en 1987 los más altos niveles de fosfatos de todo el estuario, a 1500 mts de la costa sanisidrense.

Estos registros quedaron desatendidos en los estudios de balance de nutrientes promediados del INA, porque nunca se logró explicar esa presencia tan alejada de la costa.

Tampoco había imagen satelital disponible para mostrar lo que hoy muestran estas imágenes: de una bruta pluma, precisamente hacia allí haciendo a contrapelo su viaje.

La dispersión lateral es muy suave en razón de las bajas profundidades y de la pobreza de flujos que se descarga en ese rincón ONO del Estuario frente a San Isidro, encerrado entre los bancos laterales del Emilio Mitre y la ribera.

La imagen que sigue muestra la advección mareal operando a la salida del Luján, frente al Club Náutico San Isidro.

advecciones mareales a la entrada del Lujan

En la última imagen vemos cómo la misma situación de las plumas se repite bien adentro del curso del Luján; y con qué decisiva energía arremete la advección mareal, con toda la fluencia del río Tigre

La que sigue habla de la disociacón plena de las aguas del Tigre y el Luján aun con flujos en bajante.

¡Qué oportuno sería que en estos retrocesos, el Luján encontrara alivio a estos vectores encontrados, saliendo por el canal Arias o el Caraguatá al Paraná. Ver hoy 5/5/08 en http://www.delriolujan.com.ar/salidalujan2.html

No tengo información para precisar cuántas horas por día se manifiesta esta dificultad a la salida del Luján. Pero estas imágenes son suficientes para tomar nota de la necesidad de estudiar ambos vectores y ambas salidas.

Esta situación hace todavía mucho más complicada la salida del Aliviador, que ni aun con flujos en descenso, encuentra salida a ninguna de sus urgencias.

La imagen que sigue nos acerca propuesta de lo que he dado en llamar el efecto Alflora, en reconocimiento y agradecimiento a mi Musa inspiradora.

No pretende ser una receta concreta para el problema; sino una mirada nueva que los saque de la situación de parálisis en que están metidos.

Para que se muevan a buscar auxilio en laboratorio que estudie este tipo puntual de disociaciones moleculares.

Hace años que sostienen esta situación caótica y no han dado un sólo paso en nueva dirección. Siguen pensando que en mecánica de fluidos encontrarán la solución. Siendo que aquí hay dos capas límite a franquear: la térmica y la hidroquímica. Ver hoy 5/5/08 en http://www.delriolujan.com.ar/salidalujan2.html

salida del Aliviador al Lujan

En esa extendida área es dable generar ricas alternativas, que tanto asistan el ajuste del gradiente térmico que se ocupe de encender el oportuno proceso convectivo, como de resolver por medios electromecánicos alguna clase de excitación molecular que asista a superar en algo la capa límite hidroquímica; y compuertas de desvío de las advecciones mareales, que habiliten en esas circunstancias, la salida por el canal Arias.

Para ello, el enfrentamiento adicional frente al Dique Luján también tiene que ser analizado para evitar ese desencuentro

alternativa de salida del Lujan con advecciones mareales adversas a sus descensos

Aquí no hay deriva litoral provocada por el oleaje oblicuo; pero sí en cambio, hay clarísima advección mareal. ¿Cómo convectar el Aliviador en esos horarios, dentro de la corriente del Luján y favorecer el by-pass por el Arias o el Caraguatá? Ver hoy 5/5/08 en http://www.delriolujan.com.ar/salidalujan2.html

Las energías de flujos disponibles son varias. Pero es urgente, descubrirlas, calificarlas y potenciarlas. La imagen que sigue habla de la potenciación del San Antonio para devolver al corredor natural de flujos costaneros, energías para su imprescindible misión.

Lujan frenado por el Desaguadero debe contribuir a las energias del an Antonio

Así por ejemplo, atendiendo el muy recomendable desvío del Canal de Vinculación hacia el San Antonio. Fortaleciendo la salida de este último y cruzándolo para que pase al lado de la saliente de la antiguamente llamada Punta Amarga;

bruta deformación de la costa provocada hace 120 años por la escollera del puerto de San Isidro; luego multiplicada por el CNSI y hoy retroalimentada por mercaderes de suelo inventando derechos posesorios; corriendo líneas de ribera en vías navegables a lo pavo; confundiendo avulsiones con aluviones; abandonando mantenimiento del corredor natural de flujos costaneros al que ellos mismos se ocuparon de bastardear; y pretendiendo hacer finalmente, luego de confundir propiedad pública del Estado, con propiedad privada del Estado, una mixtura de negocios desopilantes con Papá Estado que ya sabemos de quién y para qué termina siendo. Ver denuncia Fiscal de Estado.

Pero volvamos a nuestro enfoque de flujos. Esta potenciación y ajuste de curso apropiado del San Antonio a su salida, comenzará, repito, a recrear las energías que el canal natural urbano costanero necesita reponer con urgencia, para disminuir el ancho de la banda de hidrotermias cargadas de demonios sin dispersión alguna.

También allí, la advección de descensos del Luján, en su torcido rincón de salida al estuario, adquirirá alguna protección que prolongue sus gestiones.

Caos siempre estuvo en el origen de la creación. Y no hay por qué temerle. Mucho peores son las calmas chichas en este rincón bonaerense lleno de vertederos que al no encontrar pronta dispersión regalan su muerte en la zona de Palermo donde operan las tomas de agua para potabilizar.

Ninguna de estas fantasías hará más grave el descalabro hidrológico que reina desde hace más de 30 años en estas áreas. Al menos pondrá ese imaginario en marcha, que hoy y desde hace 30 años está dormido.

Amén de la búsqueda de solución a la monumental disociación molecular que evidencia el Aliviador a su salida al Luján; si al Luján no se le consigue mejorar sustancialmente sus flujos, es inútil buscar o analizar remedios a la salida del Aliviador del Reconquista.

El freno que le regala el Canal de Vinculación y las pérdidas de ancho de su curso motivadas por las bastardas violaciones de sus líneas de ribera, necesitan mitigación y compensación de todo tipo, y bien urgentes.

A pesar de tener también el Vinculación bastardeada su salida, sus aguas más frescas vencen al Luján. El Luján trae sumada su propia polución, más la del Aliviador, Reconquista y Tigre; y obsérvese que tan sólo el 20% de su propio original curso, le queda para él.

¿¡Qué están esperando para mirar esta cuestión?!!!

Vinculacion entorpeciendo al Lujan

Adviértanse las torpezas de las escolleritas de entrada a los fondeaderos del Club Náutico San Fernando y no hagamos historia de dónde estaban ambas riberas del Luján hace 60 años, porque nos caemos de espalda.

No he oído de ninguna protesta responsable; así como tampoco de ninguna propuesta que mire con creatividad alguna estas cuestiones, otra que no apunte a mayores bastardeos.

Esto es algo más que costas y riberas y playas liberadas. Esto es un festivo suicidio comunitario que nadie imagina hasta dónde se devora víctimas.

salidas del San Antonio potenciado y el Lujan al estuario

Multiplicación de reiteraciones

En adición de descalabros vemos cómo en las vecindades del inicio del curso inferior del Luján, apoyados hace 15 años por acomodados urbanistas en la legislatura provincial, se han instalado en los fenomenales humedales de la gran planicie de inundación, los desarrollos urbanísticos más lujosos del país;

llenándose de una fama que me gustaría conocer, qué soportes hidrológicos alcanzarán el día que se los vea zozobrar; pues no reconocen criterio alguno en hidrología urbana.

Hoy ya vemos cómo sus preciosos estanques con la garantía de los bombos y platillos que proclamaban "sustentabilidad hidrológica", están en un infierno.

El municipio de Tigre, al igual que San Fernando, San Isidro y Vicente López son tierra liberada después del decreto1980/77.

Y por ello, no sólo han bastardeado en forma criminal todas las líneas de ribera a niveles de terror; siendo que la determinación de líneas de ribera de vías navegables pertenecieron siempre a la Nación; y no a Provincia y mucho menos a los municipios.

Recuerdo que los derechos posesorios extendidos sobre "avulsiones" son sencillamente imposibles. Un simple invento de irresponsables escribanos y abogados que trabajan para el churrete. No confundir aluviones con avulsiones.

Violaciones estas que han alimentado el más apestoso déficit hidrológico que nadie imagina hoy como resolver.

Cursos de lo que alguna vez fueron aguas, saturados de asfixias tremebundas que ya veremos ilustradas.

Y en adición de irresponsabilidades, repito, han permitido la invasión del formidable humedal que se extiende desde la salida del Reconquista hasta Campana, por parte de algo más que una docena de lujosos asentamientos humanos; que al parecer no tienen la más mínima sospecha de dónde se han metido. Ver www.humedal.com.ar/humedal2.html

Hoy todos sus habitantes conviven en primera fila con estos problemas que afloran por sus estanques, y con Photoshop intentan los mercaderes ocultar.

Reconquista, final de cuenca en antiguo delta

Al ENE del nudo originario de este abanico deltario del Reconquista, se encontraba el antiguo puerto de las Conchas, dedicado mayormente al desembarco de pasajeros; en tanto el Riachuelo era utilizado para las cargas y los negreros.
En dos oportunidades: 1805 y 1820, este puerto fue destruído por violentas sudestadas. Ver www.humedal.com.ar/humedal9.html

Como siempre, los líderes que insisten seguir asentando humanos en estos mamarrachos de lujo, son nuestros infaltables mercaderes de suelos intentando ocupar los primeros lugares de los éxitos ciegos e irresponsables. Comprando silencios y ahorrándose mucho más serias evaluaciones.

Evaluaciones de estos gravísimos problemas, tienen necesariamente ellos que contribuir a resolver si pretenden seguir insistiendo con estanques de ensueño y disfraces de sustentabilidad hidrológica; que hoy son la prueba concluyente de su ligereza (bien más grave que la mía), sus ciegas ambiciones y altísima irresponsabilidad.

En la administración pública no hay nadie tan caliente como ellos por estas áreas hoy bien envenenadas. Y si se precian de ser tan eficientes, adviertan que Papá Estado está tapado de problemas; pero pocos como este suicidio colectivo reclaman un análisis tan particular.

Que no se trata de encomendarle a un instituto que se sostiene con presupuestos mínimos del Estado y casi siempre opera en escalas y lugares alejados de los conflictos graves, porque no quieren quedar enredados y pegados a problemas políticos y sociales, que terminen de destrozar sus vocaciones.

Aquí hace falta libertad, creatividad y un ejercicio de responsabilidades de altísimo nivel. ¿Quién se animaría aquí, a poner el coraje, amén de lo anterior, para ofrecerse tan sólo a mirar este problema?!

¿El INA, la UBA, la AdA? ¡si todos ellos están tapados de problemas funcionales internos y externos elementales, que hablan de una disociación algo más grave y compleja que la del Aliviador!

Hoy el Aliviador descarga sus pestes en los estanques más caros y publicitados de la Agentina; a los que con bombos y platillos se les aseguraba una "sustentabilidad hidrológica" hoy en manos de mil demonios.

Nuevos problemas los de estos asentamientos que ya no responden a pobreza o falta de cultura, vienen a agravar los compromisos de este curso de agua que viene sumando gastos y reparaciones insuficientes, incalculables

Las inversiones totales ordenadas y no tan ordenadas, cada vez que el Reconquista apuraba correcciones a problemas bien conocidos y a daños inesperados, serían muy útiles si alcanzaran a ser historiadas, para así cuantificar la inefable irresponsabilidad de la Dirección de Hidráulica a lo largo de los últimos 60 años.

A estos costos contribuyó, repito, la despiadada transferencia por Decreto 1980, casi ciega de responsabilidades, de las playas y riberas a los municipios de Tigre, San Fernando, San Isidro y Vicente López en 1977;

sin valoración de las enormes carencias de legislación específica,-aunque comiéndose crudos los Art. 2583, 2584, 2585 y 2586 del Código Civil-;

y de no menos monumentales ausencias de criterios hidrológicos para el área deltaria, que así generaron el festival de atropellos, hoy bien a la vista.   

Hoy a estos costos se suma la desorientación olímpica de la Autoridad del Agua, en todos sus niveles de gestión. Esta área es tal vez la más desestructurada en términos legales, técnicos y administrativos, de toda la provincia.

Si bien los déficits hidrológicos de la cuenca son alarmantes, el peor balance está por verse en estos tramos finales, donde el desconcierto descubre los mayores desbalances de flujos frenados, enfrentados y polucionados; sin atisbos de ser siquiera considerados con alguna seriedad: ni legal, ni técnica, ni administrativa.

Estas áreas, al igual que el Riachuelo, están condenadas a soportar ceguera hidrológica una larga temporada.

Los modeladores matemáticos, encantados con la resolución de sus modelos, no tienen tiempo para mirar lo que pasa bien visible delante de las narices de cualquier mortal bastante menos ilustrado.

estrechamiento a la salida del Lujan que por cierto afecta tambien al Reconquista

Sean estas páginas de utilidad a los Dres. Roberto Salaberren y Pablo López Ruff asesores en derecho administrativo del Ministro de Obras Públicas Provincial y del Subsecretario de Asuntos Municipales, para que no confien tanto en excusar su ignorancia en estos temas, habilitando la ignorancia y las torpezas más irresponsables de sus “especialistas” en la Dirección de Hidráulica y en la Autoridad del Agua.

Fue de la simpatía recogida de este último profesional que recibiera confesión de no tener tiempo para meter sus narices en estos temas, por no ser de su especialidad.

“Cada uno en su propio recinto sólidamente empalizado, desviando encuestas que sólo eran útiles a los propios encuestados” (Estudio de Línea de ribera II,74 C.F.I.).
Así da cuenta el Dr. Cano, de la total ausencia de intercambio de información y de coordinación entre los diversos organismos de la Provincia de Buenos Aires.

Los reclamos que se hacen oir cada vez más fuertes no parecen conmover a los especialistas, cuyos criterios, a pesar de pesar en el ambiente, nunca alcanzan a trascender debidamente.

Trascendencia que este hortelano ha perseguido en interminables e inútiles búsquedas de sus ausentes comunicaciones que debieran ser perfectamente públicas, como lo señala la ley de presupuestos mínimos refiriendo de todo lo que atañe al cuidado ambiental.

Por ello vale ésto de mirar por un satélite, que vigila bastante mejor que ingenieros consultores acomodando dibujitos al servicio de sus clientes.

Mi tarea ha consistido en colocar una imagen al lado de la otra, sin traicionar ni perseverancia, ni honestidad.

En términos legales ya es hora de que estos funcionarios adviertan a sus asesorados que estamos desprovistos de toda legislación que en materia de hidrología urbana acerque a las zonas deltarias y estuariales, paños fríos a estas gravísimas cuestiones.

Sin necesidad de advertir cuántos son los intereses en juego que ya todos conocemos; y si en cambio, advirtiendo todo lo que en materia legislativa carecemos.

Dados los usos y costumbres, estructurar estas advertencias en trabajo legal, técnico y administrativo serio, no parece una cosa probable en la Provincia de Buenos Aires por muchos años.

Por ello nos acostumbraremos a escuchar mayores protestas;
que estas de mi pluma son las más calladas, informativas, desinteresadas y honestas.

Si al Riachuelo que tienen entre manos aun no le han hecho el diagnóstico de sus carencias de flujos, siendo que su enfermedad se remonta a 220 años y sus magnitudes deficitarias afectan a 5 millones de ciudadanos en su cuenca; cabe imaginar que aun no han pensado siquiera en darse cuenta de este pequeño detalle: “el Riachuelo no fluye” y su fondo, por este mismo motivo, sube 8 cm. por año. Es probable que en unos años ya no haya necesidad de hablar del Riachuelo, pues habrá desaparecido. ¿Por dónde desagotará esa cuenca? ¿Se darán cuenta entonces?

Cuánto menos se darán cuenta de los complicadísimos embrollos hidrológicos que se entretejen en el antiguo delta del Reconquista. Materias de hidrología que apuntan a capas límite hidroquímica, térmica e hidrodinámica.

Cuánto menos de los visibles atropellos en las líneas de ribera de los tributarios deltarios y estuariales provocados, ya no sólo por la grotesca liberación de las áreas deltarias; sino por la falta de estudios hidrológicos serios, y por la falta absoluta repito, de legislación nacional (exceptuada la última de presupuestos mínimos sobre régimen ambiental de aguas que nadie sabe a quién compete vigilar); o provincial, en materia de franjas de cesiones; o municipal, en respetos a las franjas de restricciones.

Cuánto menos, de las insanables irresponsabilidades que se muestran a todas luces y a mi casa llegan desde un satélite a cientos de kilómetros de distancia, para provocarme este desvelo que edito, y así mejor estructurado a quien quiera verlo en la Polinesia elevo.

No existe institución pública en la Argentina que se ocupe de los flujos estuariales en su función cenicienta. Sólo se piensa en función de la navegación y el comercio.

Nadie es responsable de ésto, porque ésto no entró todavía en la conciencia pública;

y la conciencia privada no parece interesada en detenerse a mirar estos temas con un poquito de mayor atención, porque imagina que sus protestas van a tener, algún día, alguna respuesta.

Ni siquiera los grandes empresarios que ven zozobrar sus declamadas sustentabilidades hidrológicas se han dado cuenta cuán necesaria es su participación para tomar este problema con mirada creativa y aplicación científica entre sus manos.

Ignorando al mismo tiempo, repito, que ni siquiera hay apoyo en legislación y Justicia provincial que comience a afinar sus propios usos, costumbres y criterios sobre los respetos que debemos a los flujos.

Que no será el Rey de España el que se ocupe de dispersar nuestros vertidos polucionantes y contaminantes; que sumados los deltarios, los estuariales y los de la cuenca del Matanzas y multiplicados por la antigüedad que acarrean, nos alcanzan 33.333 veces más gravedad que Gualeguaychú.

 

Breves conclusiones:

La mirada humana tiene distintas oportunidades para estudiar una cuestión; pero primero tiene que ver algo que le sorprenda y le mueva luego a comprobarlas.
Sin ese algo inicial no hay modelo matemático que pueda comenzar a operar.

Ese episodio inicial recibió en el ¡eureka! su bautismo espontáneo. Tan profundo, aislado y personal, que pareciera fruto de autismo ensoñado.

La materia eurística es algo que surge fenomenal sin auxilio otro que síquico;
en adición, pleno de azar y dándose a multiplicar en descendencias creativas.

Este eje de arranque del asistir el presente es, repito, anterior a todo pensar o reflexionar, otro que no sea intuitivo, fugaz. Y no son las matemáticas lo que lo encaminan; sino las que finalmente algún día lo prueban.

Pruebas que a veces demoran años en llegar, porque no siempre estos instrumentos están afinados con la resolución apropiada para hospedarlos.

En esta primera mirada al estuario y sus tributarios hemos advertido con demasiada claridad lo que no necesita de modelación matemática para ser anunciado. Y ésto es que los rincones estuariales y grandes extensiones de sus riberas urbanas aquí denunciadas, carecen de sus corredores naturales de flujos costaneros que debieran ocuparse de dispersar nuestros vertidos.

Corredores de flujos, cuyas vitales e irreemplazables energías les fueron arrebatadas por el hombre, por múltiples bastardeos a sus líneas de ribera.

El Riachuelo carece de flujos desde hace 220 años; por modificaciones sustanciales forzadas por Natura; y ésta, por abusos del hombre saturando su fondeadero durante 200 años, con más embarcaciones que las admisibles para conservar sus flujos.

El Reconquista, cuando hubo perdido hace unos 300 años su condición de tributario estuarial, no tuvo oportunidad de modificar sus salidas porque ya el hombre había tomado ocupación de sus riberas.

Tratándose de procesos milenarios, es el hombre el que debe comprender estos procesos y asistir a Natura si pretende resolver esta cuestión de los flujos del Aliviador del Reconquista, gravísimamente frenados.

Finalmente y desde el principio habíamos advertido y destacado las tremebundas violaciones en las líneas de ribera del Luján, trabando todo el sistema deltario que asiste con sus flujos este rincón estuarial.

Y que desde hace 120 años, a partir de la construcción de la escollera del puerto de San Isidro y su posterior prolongación, quedó deficitario de las energías que entregaba para sostener vital el corredor de flujos costanero, que así devienen allí, extensiones ilimitadas de áreas de hidrotermias.

Materias éstas, que no advierto siquiera comentadas, por investigador o consultor, privado o público, alguno.

Que aun siendo bellísimas personas, repito, careciendo de modelos matemáticos con resoluciones apropiadas para analizar hoy estos procesos, se dan a conformar con el concepto de la "deriva litoral" y el del oleaje oblicuo.

Amén de los tapones de flujo en nuestros tributarios estuariales y deltarios, espero que algún día alcancen a considerar este tema de las hidrotermias potenciando los flujos de salida de los tributarios por convección interna; acompañando en paralelo las advecciones mareales; y depositando delicadamente en el filo de la capa límite intermediadora, su cordón litoral sedimentario; que en adición, en nuestras riberas urbanas reconocen capa límite hidroquímica; por parecerme desde el inicio, mirada básica para cualquier plan que se quiera encarar.

Sin reparación de flujos, no hay solución posible. Y sin revisar el catecismo de la teoría de la deriva litoral, menos aún.

Francisco Javier de Amorrortu
18/11/06

 

Editorial II de La Nación del 8/3/10
Conservación del Delta  
Durante las últimas tres décadas han surgido en nuestro país distintas organizaciones dedicadas exclusivamente al cuidado del medio ambiente. La Fundación Pro Tigre y Cuenca del Plata es una de ellas, creada en 1983 por Carlota Sánchez Aizcorbe y un grupo de vecinos que, alarmados por la creciente degradación del río Reconquista, responsable directo del 33 por ciento de la contaminación del Río de la Plata, decidieron alertar al Estado y a la sociedad sobre esta situación.

Con el objetivo de sanear este curso de agua, Carlota se vinculó con los sectores más desprotegidos, generalmente afectados por la contaminación producida por las industrias radicadas en barrios de bajos recursos económicos. Integró varias redes de organizaciones y participó de un contundente informe sobre el Reconquista, junto con Eduardo Mondino, ex defensor del Pueblo de la Nación, y distintas universidades y organizaciones ambientalistas. Este documento fue el puntapié inicial para que la Justicia y las instituciones del Estado comenzaran a reconocer y a actuar sobre el tema de una vez por todas. Su presencia en encuentros ambientalistas en todo el mundo y su activa participación le valieron muchas distinciones internacionales.

En diciembre de 2005 esta líder de irrenunciables convicciones murió en un accidente a bordo de una lancha cuando iba a visitar uno de los proyectos de la fundación, en pleno delta del Paraná, justo en el lugar por el que luchó incansablemente. Tras su fallecimiento, la Fundación Pro Tigre atravesó un período difícil y sufrió un reacomodamiento natural. Hoy está nuevamente de pie, sostenida por un grupo de profesionales de diversas áreas.

Hace casi tres décadas que Pro Tigre trabaja por la protección del ambiente en la zona de influencia del Reconquista, que atraviesa dieciocho municipios bonaerenses, de inevitable parentesco con el Riachuelo. La derivación clandestina de efluentes altamente contaminantes a las aguas trasluce la ausencia de control sobre las industrias con la anuencia de quienes gobiernan. Un panorama que, sumado a la carencia de un servicio básico como es el de la provisión de cloacas y el acceso al agua segura, crea el horroroso cuadro que afecta directamente a más de cinco millones de personas.

Resulta inadmisible también la construcción de desarrollos urbanísticos en pleno delta del Paraná sin un plan de sustentabilidad. La destrucción del ecosistema, la violación de las normas ambientales y el escaso acceso a la información pública parecen ser cuestiones cotidianas. La explicación es la falta de voluntad política de las autoridades provinciales y municipales, que ni siquiera han comenzado a pensar en un plan de gestión integral para sanear el Reconquista. Y, en medio de la desidia, nadie responde por las gravísimas consecuencias que esta situación está acarreando sobre la salud humana y el medio ambiente

 

famorrortu 10.48
Sr Editor, si hay un municipio cargado de ONGs infiltradas por mercaderes de suelos, ese es el Tigre. Sus resultados Ud mismo los señala. Por supuesto, la contribución del grupito O’Reilly, Massa, Scioli es fundamental. Respecto del Aliviador del Reconquista siguen prometiendo soluciones imposibles. El plan MINFRA del que habla la SSUyV jamás mira los flujos. Sin reconocer los terroríficos problemas de diseño de esa obra producto de la cosmovisión medioeval que cargan los ingenieros hidráulicos respecto del movimiento de las aguas en planicies extremas, es imposible hacer nada; salvo comenzar a expropiar las tierras linderas que median entre el Aliviador y Albanueva, incluyendo el frente de este emprendimiento sobre el Luján, para tratar allí de reparar en algo las energías convectivas que hagan posible atenuar la disociación térmica e hidroquímica que favorezca la salida de esas aguas al Luján. http://www.alestuariodelplata.com.ar/Reconquista.html. Atte Francisco Javier de Amorrortu

 

famorrortu 10.50
Estas miserias de las que Ud habla se exportan a una velocidad que Ud no imagina a la llanura intermareal de los municipios de Escobar, Pilar, Exaltación de la Cruz, Campana y a las propias islas deltarias más allá del Luján, devorándose al acuicludo Querandinense que no sólo libera los cloruros y sulfatos confinados allí durante 3.500 años, sino que al eliminar esos mantos impermeables habilita la directa  destrucción del santuario hidrogeológico Puelches sin contemplaciones de ninguna naturaleza. La inconciencia de estos mercaderes y sus lacayos no tiene límites. Vea Ud la carta documento enviada al Gobernador sobre estos temas por http://www.delriolujan.com.ar/cartadoc727.html. Vea también la demanda de inconstitucionalidad presentada en Suprema Corte sobre estos temas por http://www.delriolujan.com.ar/incorte.html y si intenta Ud convencerme de la seriedad de su alma, estaré atento a trabajos mucho más exhaustivos de La Nación sobre estos temas. Atte. Francisco Javier de Amorrortu

 

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