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La Boca del Riachuelo

Hace poco obtuvieron el primer premio en el concurso urbanístico Parque Lineal del Sur, organizado por el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires y la Sociedad Central de Arquitectos, basando su propuesta en la interpretación del Riachuelo como el nuevo eje metropolitano. Creyendo que el desarrollo de este proyecto (al menos en el campo teórico), puede dar posibilidades para despertar nuevamente el saneamiento del río.

Estuvimos leyendo la página "Al estuario del Plata", y estamos muy interesados en aprender más acerca de la teoría de la mecánica de los fluidos, ya que entendemos que no tiene mucho sentido sanear un río que se encuentra estanco. Habría que estudiar la posibilidad de devolverle su desembocadura natural? Así me acercaron su preocupación por mail y así intento responder.

A ellos entonces vaya esta secuela de imágenes que les grabe en conciencia no sólo la gravedad de la realidad, sino la necesidad imperiosa de devolver flujos para dar lugar a saneamiento de esta cuenca, hoy endorreica.

La imagen superior muestra el cordón litoral roto, 6 años después de producida esa rotura.

La longitud de la nueva boca resulta exagerada viendo la distancia real que mediaba 100 años después en el plano que sigue. De hecho, todos los cordones litorales son mucho más angostos que este reflejado en el plano de 1792.

El ensanche comienza a manifestarse una vez roto el cordón, porque la descarga sedimentaria ya no guarda la longitudinal prolijidad del borde cuspidado, sino que apura su descarga en la misma salida, deformando la estrecha conformación del cordón original.

Obsérvese en el plano superior la altura de 5,30 mts asentada al Oeste del Dock Sud. Tan sólo 5 centímetros por encima de la crecida del 5 y 6 de Junio de 1805.

La imagen que sigue muestra la salida de Dársena Norte con marea en bajante y viento del NE, y sin embargo la alta polución queda encerrada y apenas logra salir por la puerta de arriba. Sólo un navío arrastra en su estela el chocolate de esa situación.

Las estrechas plumas que vienen viajando desde el Dock Sud también se cuelan a caballo de la deriva litoral hacia el NNO.

La imagen que sigue muestra el encajonamiento del vertedero de la calle Humberto 1°, lindante con las tierras de la ciudad deportiva donde IRSA proyecta un importante desarrollo inmobiliario, sin consideraciones de la descomunal importancia que tienen esas áreas para plantear por ellas el paso que devuelva salida natural a las aguas del Riachuelo las 24 horas del día.

Esta otra imagen muestra los criminales vertidos de hidrocarburos en la ribera estuarial.

No sólo la eventración de la Vuelta de Rocha no les generá atención; tampoco la bruta sedimentación en ella, fruto de la capa límite térmica que hasta allí acercan los reflujos.

Ni siquiera los pérdida de 8 cms de pérdida de profundidad anuales dentro del curso les mueve a buscar explicaciones.

Al no fluir y en adición al ingresar las frías aguas mareales dentro del curso, -situación que con el resguardo del cordón era imposible-, toda la decantación sedimentaria es interior.

Hace dos años ese torpe labio a la salida del canal Sarandí era inexistente. ¿Qué han logrado con él?. Nada. La deriva litoral les tuerce el brazo y ellos siguen sin entender nada.

Al Sto. Domingo le pusieron una tímida escollerita en la ribera Norte para forzar su salida al Sur. La misma torpeza anterior probando que no tienen la más mínima sospecha de cómo funciona esa deriva y a qué debe su origen. Origen que ellos, releyendo su catecismo sobre la ola oblicua, repiten como ciegos.

La imagen que sigue muestra nuestra propuesta para devolver salida natural al pobre Riachuelo que perdió su condición de río porque no reconoce reos, ésto es: flujos.

Para ello ocupamos las tierras vecinas a Tandanor y a la usina térmica; las de la ciudad deportiva y las de la reserva ecológica; que todos ellos algún día reconocerán la importancia fundamental de estos destinos reparatorios.

El daño de la rotura del cordón es claramente atribuíble a los usos y abusos de los habitantes de la ciudad de Buenos Aires, desestimando la necesidad de poner límites a la cantidad exagerada de embarcaciones fondeadas en su curso.

Comprensible ignorancia para aquellos tiempos. Nada comprensible en los tiempos y urgentes calamidades bien concientes que corren.

La cartografía que sigue ya reconoce 20 años de edición; y sin embargo, comparada con la de aprox 1890 que mostramos algunas imágenes más arriba, muestra las enormes acreencias costaneras todas a cuenta de la energía de la deriva litoral que así pasa de 150 a 180 mts de ancho, a varios kilómetros de ancho como ya hemos mostrado en varios hipertextos de esta misma página bajo el nombre de "hidrotermias".

Las 6 imágenes que siguen, a excepción de la última, pertenecen a la misma captura con viento del ESE y marea en bajante. Sólo a partir del final del Dock Sud los flujos estuariales ribereños alcanzan la energía necesaria para poner límites apropiados a los que suele cargar la deriva litoral.

 

 

 

Las riberas muestran las cargas sedimentarias y los hidrocarburos que suben de los vertidos en las riberas externas del Dock Sud, floculadas en extendidas y consistentes coalescencias. Un lugar ideal para dar un paseo delcalzos con los empresarios remisos a reconocer su responsabilidad en estas barbaridades de magna ilicitud.

 

Esta es la pluma del canal Sto. Domingo saliendo al estuario con viento del NE y marea en bajante. Haciendo su camino 500 metros por deriva litoral, para luego convectar externamente y unirse a los flujos en descenso en una zona de la ribera donde los flujos ya reconocen apropiada energía. El ancho de la deriva litoral es aquí de unos 180 metros.

Este panorama es imagen cruenta, pero detenida.

A ella le espera la nueva península que la ciudad de Buenos Aires pretende intalar en la ribera para depositar las 4.000 toneladas diarias de basura;

que por más tratamientos que reciba, sus percolados infiltrándose bajo la alfombra del living de casa, serán con diagnóstico hoy verificable, el veneno que por deriva litoral irán a beber las tomas de agua de Palermo.

Más allá de las modelaciones matemáticas que dicen controlar la calidad de las capturas de las tomas de agua de Palermo, la imagen que sigue mostrando frente a ellas la convección externa de las plumas de hidrocarburos que habiendo viajado hacia el NNO 14.600 Kms por convección interna dentro de la deriva litoral terminan su viaje metiéndose directamente en ellas, a pesar de soplar viento suave del NE y manifestarse la marea en bajante.

Este panorama puede entonces devenir incluso bastante más cruento, a pesar de las seguridades que con cautela esgrimen los modeladores matemáticos desde la torre de marfil de su laboratorio de mecánica de fluidos;

que por no estar en condiciones de incorporar calor, transferencia de masa sedimentaria y termodinámica a sus ensayos, no queda más remedio que declarar su obsolescencia generadora de los más inconcientes y por ello, bien involuntarios engaños.

¿Resta algún otro camino que no sea el Judicial? Aunque más no sea para insistir en que el primero de los temas a resolver de inmediato es el que refiere de los flujos tributarios del Riachuelo-Matanzas e inmediatos estuariales ribereños urbanos.

Dejando constancia, aunque el problema hoy la supere, que históricamente le cabe la primera gran responsabilidad a la ciudad de Buenos Aires y por ello cabe imaginar materias que afectan la proporción de responsabilidad dentro del marco interjurisdiccional

A ellos les cabe devolver al Riachuelo las áreas de salida que le comieron y comenzar a enterarse de los daños a la deriva litoral que siguen cometiendo cada vez que reemplazan costas blandas por tablestacados; y repasar los balances de las 20 Has anuales de rellenos costaneros que imaginan fueron gratuitos para la salud de los inmediatos flujos estuariales ribereños urbanos.

A ellos les cabe de inmediato preservar las áreas previsibles para estas reparaciones y mandar al olvido los proyectos de tantos ávidos mercaderes que apreciando las costas, olvidan las riberas.

Quien advierta la necesidad de mayores precisiones hágamelo saber e intentaré ponerme a tono con sus preocupaciones. e-mail: info@amoralhuerto.com.ar

Francisco Javier de Amorrortu, 30/8/08

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