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Sedimentaciones profundas más allá de la salida del estuario del Plata

En agradecimiento a mi Querida Musa Alflora Montiel

Considerar la ausencia de la ley de la gravedad en las dinámicas de las aguas en planicies extremas como el primer gran abismo de la mecánica de fluidos a transitar.

La ausencia de criterios hidrológicos en administración hidráulica es bestia verduga.

Por fenomenología de enlaces termodinámicos en sistemas naturales abiertos, camino.

Las carabelas procesales de nuestra cultura partieron del puerto de Palos un 3 de Agosto para probar que la tierra no era plana y escuchar 520 años después que la energía gravitacional no es dable mirar donde la tierra es plana. Tampoco la hidráulica clásica; tan plana en lecturas mecánicas que abisma su propia remisión paleolítica.

Vigías de carabelas, apreciad el valor de tiempos y etapas en Procesos Ambientales.

Yendo al grano

All know that the drop merges into the ocean but few know that the ocean merges into the drop.- Kabir, reformer, poet (late15th century).

"Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano". Isaac Newton

"[Es] “una de las sustancias químicas más investigadas, pero sigue siendo la menos entendida”.

“No hay nada cuyo comportamiento sea tan complejo”.

“H20 debería ser un gas, [...] pero es un líquido. Además, cuando se congela [...] y pasa al estado sólido, el hielo flota en lugar de hundirse”.

John Emsley

Escritor de divulgación científica del London Imperial College

 

Salidas hacia el abismo

Tras las trazas de las salidas erosivas de la gran regresión marina de hace aprox. 18.000 años voy por huellas y perfiles de fondo que me invitan a estos previos comentarios planteados en las imágenes que siguen; y al mismo tiempo me devuelven a los senderos del corredor Alflora descubiertos el 15 de Agosto del 2009. Ver por /frentehalino6.html y anteriores

Panoramas que descubro bien desencontrados con los propuestos por Martín Kind, discípulo de Angel Menéndez y sus pares: Pablo Jacovkis, Vicente Barros y Haroldo Hopwood, en tesis de cómo habría de variar la cuña salina en el río de la Plata con el cambio climático.

Mi interés, por ser el estuario del Plata interior donde he puesto en mayor grado mi mirada, no está puesto en la sal, sino en las corrientes que estos investigadores anticipan y dicen probar con modelos matemáticos centrados en la resolución de las ecuaciones de conservación de masa, conservación de cantidad de movimiento mediante la aproximación de Boussinesq y las leyes termodinámicas en las tres dimensiones espaciales. Solemne enunciado que ignora al menos, los límites de la 2º ley y la imposibilidad, al menos hoy, de modelizar sistemas olárquicos abiertos. De aquí que todas estas modelaciones se sostengan en atmósfera de cajas negras.

Las ecuaciones que gobiernan el problema se simplifican suponiendo que las variaciones de densidad se manifiestan exclusivamente en los términos donde interviene la constante de aceleración gravitacional, lo que constituye la llamada aproximación de Boussinesq. Asimismo se asume que los únicos términos que toman peso en la ecuación de cantidad de movimiento para la coordenada vertical son la aceleración gravitatoria y los gradientes de presión, lo cual equivale a considerar un balance hidrostático, aún cuando el fluido se encuentre en movimiento.

Ni la aceleración gravitatoria, ni los gradientes de presión me son dables de consideración alguna en pendientes de 1,5 cm x Km y profundidades de 0,80 a 3 m. en estas áreas del Río de la Plata interior; áreas a las que este estudio de "Desplazamiento del frente de salinidad" transita con apropiada ligereza fenoménica y fenomenológica.

Sus catecismos mecánicos se expresan en dogmas que parecieran no haber reconocido fenómeno ni situación ajena a sus principios y límites gravitacionales en los últimos 200 años. La manzana de Newton les sigue encandilando y los fenómenos nada despreciables de los enlaces termodinámicos que asisten los sistemas olárquicos abiertos parecieran no distraer sus imaginarios ni tan sólo un momento. Las energías que expresan los enlaces moleculares en términos de cohesividad y adhesividad parecen aún menos resistir el sabor irresistible de la dichosa manzana. ¿Acaso el "coefciente de viscosidad de torbellino vertical" ha profundizado estas materias tanto que ya han quedado resueltas sin siquiera haberlas modelizado? Resuelvan el afán de sortear abismos con fenómenos chiquititos para frenarlos.

Haciendo uso de aproximaciones de Boussinesq y de equilibrio hidrostático, las ecuaciones de cantidad de movimiento pueden ser descriptas como: componentes de la corriente, frecuencia de Corolis traducida en velocidad de rotación de la tierra, coefciente de viscosidad de torbellino vertical, presión (valor de densidad considerado igual a 1012 Kg m3 en todas las simulaciones), aceleración gravitacional y densidad. Componentes de la corriente que ya veremos como son dibujados al voleo.

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No es la "capa límite costera" la que provoca erosión en Punta Piedras, sino las convecciones externas generadas por el rapto que el corredor Alflora hace de las aguas que bajan por el litoral bonaerense; con tanta energía que las convecciones internas que asisten la deriva litoral de este sector que va desde Punta Indio hasta pasar la salida del Salado, desaparecen.

Ese rapto se traduce en apareamiento para cruzar el estuario a 90º del eje de los supuestos flujos en descenso.

Y ese apareamiento se completa con otros que suben con distintos niveles de temperatura y salinidad por la Barra del Indio, el Frente Marítimo y el Canal Marítimo; que a su vez, los dos primeros arrancan de la Franja costera Sur y del Umbral de Samborombón. Son al menos 4 corredores asociados cuya alma constitutiva han sido los desastres geológicos que señalara el Prof Dr Gregori Koff de la Academia de Ciencias de Moscú, provocados por las aberrantes salidas de los sarcófagos "hidráulicos" tallados durante un siglo en la bahía.

Ver http://www.alestuariodelplata.com.ar/frentehalino6.html Ver historia de las 2 boyitas donadas por el gobierno francés con el que pretendía Simionatto estudiar ese maravilloso complejo de fujos convectivos tan disociados como apareados. Dedicar unos minutos a leer los comentarios publicados en el diario La Nación.

La frase final: "Ese despegue se debe exclusivamente a las condiciones topográficas del fondo" es desopilante. Como si "el codillo" allí instalado no hubiera sido provocado por el rapto superlativo de las aguas que suben por la Franja Costera Sur y las diferencias de temperatura sumadas a los frentes de marea no estuvieran alimentando la deposición que resalta la dinámica del proceso grabada a fuego en el codillo sedimentario.

Dinámica del proeso que en la imagen que antecede y en las que siguen aparecen dibujadas justo al revés. La carta náutica que aparece 13 imágenes más abajo, muestra ese codillo en su dinámica al detalle, al igual que las diferencias abismales de velocidad.

Las mismas ignorancias pesan en las ausencias de toda explicación de las formaciones del Banco de Arquímides e Inglés.

¿¡Cómo es imaginable confiar en estos "componentes de la corriente" por más aproximaciones de de Boussinesq, equilibrios hidrostáticos y ecuaciones de cantidad de movimiento, si terminan siendo expresadas con tanta incongruencia en estos gráficos.

Reitero, soy un simple hortelano y estoy espantado con Vuestros dictados "matemáticos" que superan los manotazos de un ahogado. Reconozco no haber usado mi cabeza en 30 años. Sólo mis manos para hacer trabajos muy sencillos. Y esto al parecer, hizo favor a los sentidos

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Si imaginan que con estos gráficos es dable desprender los "componentes de la corriente" con que se dan a alimentar modelos de caja negra, pues estonces estamos ...

Siguen un par de gráficos sobre mareas de Framiñán y Brown de 1996 y otro de Jaime y Menéndez más reciente. Las líneas rojas y azules en este último, disparan mis estimaciones.

Ver informe de la Ing. Patricia Jaime y el Dr. Angel Menéndez sobre un "Modelo Hidrodinámico del Río de la Plata 2000" por /mareas.html

Estas ecuaciones se cumplen si la profundidad es mucho menor que la longitud de onda de marea. (escala horizontal del problema). La profundidad en estas áreas no es mucho menor que la longitud de onda de la marea, sino insignificante en términos abismales para quien nunca aprendió a discernir entre energías convectivas internas, externas y gravitacionales, a pesar de romperse la cabeza modelando e intentando luego ilustrar esos esfuerzos por entender tantas sutiles transferencias de energías.

Modelar energías convectivas en el estuario interior no ha sido aún soñado por persona alguna. Aún no han entendido ni la función, ni cómo se gesta la deriva litoral; ni la función de los cordones litorales, ni cómo se gestan; ni la función de los esteros; ni la de los bordes lábiles de los bañados; ni la de las costas blandas; ni las de los meandros y sus movilidades y siguen proyectando ataúdes hidráulicos. Hoy pretenden dibujar geometrías de lo que jamás sorprendió sus sentidos. Quieren meter en corsets matemáticos lo que nunca alcanzó a sorprenderlos, pero si a fastidiarlos; por eso los llaman flujos turbulentos.

Demasiado cómodos en su imaginación viajan los laminares, que pronto no tendrán más lugar que en los juegos escolares.

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Esta caja no habla de enlaces termodinámicos prolongando Vida de Natura alguna, sino de geometría de pedacitos sueltos apilados a gusto del consumidor . ¿Acaso la Vida del agua es más sencilla de entender que la nuestra? ¿Es acaso el agua sólo materia; o sólo energía; o ambas cosas a la vez? ¿Es acaso espíritu, o acaso raíz. Es acaso cimiento; acaso savia?

"La radiación solar viene interpretada en función del coeficiente vertical del torbellino".

"En el esquema de turbulencia las capas de mezcla superficiales y de fondo constituyen una fracción significativa de la columna de agua en zonas costeras y por lo tanto tienen un rol importante en la dinámica de la región".

Enunciado acompañado de su correspondiente vacío. Así como hacen mención a las capas de mezcla -como si el tema fuera sencillo de resumir sin modelización fisico química alguna-, ninguna referencia acercan de las "disociadas" y el rol que cumplen en el ecosistema. En ningún caso acercan su sensibilidad a las formas y recursos con que operan las baterías convectivas que desde el fondo y la superficie alimentan de energía a estas aguas someras. Por correspondencia, "en analogía con la condición en superficie, en el fondo no podrá existir flujo de masa, con lo cual la velocidad vertical en el fondo es considerada nula.

Si la velocidad no es un factor que se desprende de las relaciones de materia y energía, váya uno a saber qué cosa fuera.

Las "hipótesis" de turbulencia fueron "delineadas" por Rotta y Kolmogorov y ampliadas por Mellor y Yamada en 1974 y 1982. Estos coeficientes de difusión relacionan el producto de una escala de velocidad turbulenta y una longitud de macroescala conocida como “longitud de mezcla Kolmogorod-Prandtl. La escala de velocidad es tomada como la raíz cuadrada de la energía cinética turbulenta según la notación de Mellor .

El submodelo de turbulencia está representado por dos ecuaciones de transporte que incluye una tasa de disipación y una “función de pared” que asegura que la solución tienda a las formas de las capas de contorno cercanas a la superficie y el fondo. Incorpora el coeficiente de von Karman que acerca un perfil de velocidades logarítmico cercano al fondo considerando una "capa límite turbulenta".

La "capa límite turbulenta" que plantea en la interfaz lateral o de fondo tal vez sea el recurso más a mano de una batería convectiva para mejor oficiar sus transferencias. Por eso más adelante desprecia los efectos de contorno en superficie y en fondo. Ninguna mención hace a capa límite térmica, ni hidroquímica.

Los coeficientes de torbellino se obtienen mediante un coeficiente de base, las funciones de estabilidad obtenidas de todas las correlaciones de segundo orden (tensiones de Reynolds, flujos de empuje vertical ascendente y variaciones de densidad que concluyen con las simplificaciones de cierre necesarias.

Las expresiones "coeficientes de torbellino" y "flujos de empuje vertical ascendente" aparecen salidos de la galera de un mago en este joven que en su Vida y tampoco en la de sus maestros, ni en la de Rotta y Kolmogorov, ampliadas por Mellor y Yamada para hacer favores a la longitud de mezcla de macroescala de Kolmogorod-Prandtl, que jamás en laboratorio han conseguido probar el valor de los enlaces de las especulaciones parciales que cargan sus confiados modelos.

Como que jamás han acercado aprecios de fenomenologías que refieran de la cantidad de fenómenos que sacuden, anticipan y preparan los accesos a estos conocimientos. Todas las matemáticas juntas no lograrían descubrir el repollo de donde nace un fenómeno. Siendo este bien anterior a unas y otras. Que en adición, nunca entra por la razón, sino que siempre lo hace por los sentidos, para que a cualquiera le toque en suerte el destino de una sorpresa que luego la inteligencia tendrá oportunidad de digerir con mayores o menores desvaríos. Por cierto, no son las academias las más propensas a hospedar fenómenos y por el contrario, suelen ser las más propensas a santificar leyes.

5 constantes son evaluadas mediante información de la zona cercana a la superficie. Señala Kind, que este tipo de funciones de estabilidad inhiben la turbulencia con el aumento de estratificaciones estables. El concepto de turbulencia es otro síntoma de su dificultad de acceso a la complejidad de estos procesos. De hecho, lo que ahora está en el borde del abismo es el concepto de flujo "laminar"; que frente a las complejidades de los enlaces termodinámicos y sus renovadas identidades, esta expresión me resulta primaria infantilidad fruto de amasar una cuantas constantes. A la olarquía que enhebra estos procesos no se accede como muestra la figura.

Reconoce que los efectos de mezclado turbulento juegan un rol trascendente sobre la circulación en la columna de agua en zonas poco profundas, por lo cual toma mayor importancia la representación de la geometría tanto en superficie como cerca del fondo. Y que la utilización de filtros tiene que ser usada con mucha precaución especialmente en zonas costeras poco profundas.

Los filtros deberían aplicarlos primero a frenar las fabulaciones que cargan sus modelos.

Condiciones de contorno verticales y de superficie

La condición de superficie para las corrientes horizontales se obtiene mediante la especificación de las tensiones superficiales, como función de las componentes del viento: densidad del aire, coeficiente de arrastre superficial y vector de la velocidad de viento a 10 m sobre el nivel de la superficie libre.

Vuelven a regodearse en mecanicismos; como si eso resolviera la entrada a los enlaces que sostienen siempre vivos los procesos convectivos y por ello calzan el corset de geometrías, sin jamás haber apreciado cómo funciona un enlace termodinámico entre "sistemas" y mucho menos haber expresado algo de ellos.

Con este vector de la velocidad de viento a 10 m sobre el nivel de la superficie libre deben haber fabulado la deriva neta de corrientes promediadas verticalmente para verano según escenario Eva-V que muestra los vectores sobre el Canal Marítimo en el centro de la figura marchando prolijamente en sentido contrario al corredor Alflora. Lo que es no tener idea, ni de las mezclas, ni de las disociaciones.

La componente vertical deberá reconocer los flujos de empuje vertical ascendente, compuestos por flujos de temperatura y salinidad, para luego alcanzar el balance de energía en la superficie tomando en cuenta un flujo entrante a la masa de agua debido a las contribuciones solares por radiación y un término que agrupa los flujos salientes debidos a las contribuciones no solares.

De cuantás formas acceden esas energías a los flujos en aguas someras es lo primero que ignoran cuando prestan atención al coeficiente de Manning. Ver en las imágenes que siguen ¿qué tiene que hacer aquí el Sr. Manning? No es refugiándose en un laboratorio de mecánica de fluidos mirando por la manzana de Newton. Ni una sola palabra sobre adhesividad y cohesividad intermolecular; ni sobre la sensibilidad de los puentes de hidrógeno al calor; ni sobre las transferencias de energía a nivel de la interfaz de superficie y del fondo mismo.

Todo el planteo es propio de cajas negras a las que se adaptan convenientes formulaciones; aun, las más que ridículas extrapolaciones de energía gravitacional en planicies extremas. La mirada sustancial que mueve en intimidad estos procesos reina por ausencia. Reverenciando estos dogmas académicos, vamos por más sarcófagos.

Ver hipertexto /fondo3b.html del 1/11/07 titulado: ¿Modelos matemáticos. . . o espacios de libertad para divagar con esfuerzos aplicados?

Así suman el flujo recibido por radiación solar (onda corta), el flujo de calor latente liberado por evaporación, el flujo de calor sensible debido al transporte turbulento de temperatura a través de la interfase aire/agua y la radiación neta de onda larga emitida en la superficie.

En el presente trabajo se han supuesto despreciables los flujos de calor desde y hacia la superficie.

Optaron por trabajar con una formulación de Manning para la cuantificación de las pérdidas de energía por fricción de fondo que incluye la constante gravitatoria y el coeficiente de Manning (Henderson 1966)

En analogía con la condición en superficie, en el fondo no podrá existir flujo de masa, con lo cual la velocidad vertical en el fondo es considerada nula.

Todo lo que alimenta el sostenido devenir del proceso convectivo arranca de las baterías que encuentran en mil lugares su destino; incluído el fondo y la superficie. Ver en las imágenes inmediatas superiores qué pasaría si no estuvieran esas vegetaciones haciendo sus aportes de la energía que capturan.

En una salida tributaria, la condición de borde reclama gradientes de altísima especificidad. De lo contrario, toda la energía del tributario queda bloqueada e inútil para oficiar salida.

Así las condiciones de contorno de fondo para temperatura y salinidad son de flujo normal igual a cero.

La interpretación que hacen de los contornos laterales los señala como fronteras impenetrables. Esto es, flujo normal de masa, cantidad de movimiento, calor, salinidad y temperatura iguales a cero. Señalando que la fricción de fondo predomina sobre la lateral.

La transferencia de energía es dable provenga de un yuyal aflorando en superficie. Plantear esta cuestión de los contornos antes de entender las esencias de estos procesos, es apreciar encerrarse en sepulcrales geometrías.

La determinación, comportamiento e intervención de los llamados contornos externos es de nada singular rigurosa pobreza, aunque resulta suficiente para contrastar áreas internas y externas.

El mismo planteo de pobreza que acerca Fernando Pereyra y sus compañeros en su trabajo Génesis de suelos y evolución del paisaje en el delta del río Paraná al señalar que los esteros alrededor de Ceibas están mal drenados. Son precisamente los mismos que he destacado por la extraordinaria condición de baterías convectivas y altísima capacidad de transporte que tienen esos delicados bordados multiplicados al infinito. Tal vez Fernando vio moverse muy lentamente esas hebras de agua; pero la sumatoria de sus efectos es incomparable en eficiencia y repito, delicadeza.

Por supuesto, siendo aquí la energía gravitacional inferior a cero, fácil es presumir desde mecánica de fluidos un "drenaje" deplorable.

Los que llaman "excesivamente bien drenados" son las sangrías mayores que se han cargado de los aportes convectivos de miles de delicadas hebras de los esteros. Sin la energía que estos les alcanzan, esas sangrías mayores estarían muertas. Estos esteros son parte fundamental de los enlaces termodinámicos entre sistemas naturales olárquicos abiertos que fundan el carácter "interno y positivo" que reviste a estas energías naturales de movimiento perpetuo. En la internalización de esos enlaces está el secreto de la ecología ecosistémica, tan compleja como fascinante, más allá de que hoy resulte imposible de modelizar.

El trabajo de Fernando y sus compañeros concluye con suma prudencia así:

La región de estudio presenta una geomorfología compleja resultante del accionar de procesos fluviales, eólicos y marinos litorales cuyas intensidades y modalidad han variado en el tiempo. El paisaje presenta gran heterogeneidad, y por lo tanto, es complejo y compuesto. Lo manifestado indica que el estudio del modelado regional debe entonces exceder la mera consideración del mismo como propio de un ambiente deltáico, ya que de otra forma podría limitarse a simplificaciones poco adecuadas para estudios integrados del medio natural.

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Desde fenomenología termodinámica de aguas someras en planicies extremas logramos introducirnos en estas materias que a la ciencia hidráulica le significará sobrevolar abismos de criterio. Ver http://www.alestuariodelplata.com.ar/convec2.html

Fruto de cosmovisión mecanicista extrapolando analogías con nulo soporte fenoménico son tres gráficos que siguen (2 + adelante) sobre "deriva neta", dando cuenta de imaginarios aunque "modelados" flujos atravesando raudos la línea transversal del frente halino.

Carta náutica del rincón que saca chispas en todas las propuestas mostrando el "codillo" y un par de referencias de velocidades. Una de ellas apunta al NE una velocidad record de 2,4 nudos. ¡Cómo obviar estas referencias! Y cómo obviar el bruto escalón en el perfil de fondo que aparece en línea celeste en el rincón derecho inferior de la carta.

Ya la dinámica de los desarrollos de salinidad en los propios fondos del perfil y su correspondiente escalón, nos acercan la mayor incumbencia de estas áreas

 

Grafican áreas, exponiendo ausencias

 

La imagen anterior no acerca noticias del Umbral de Cufré que tiene mucho para decir de los reflujos. Ninguna noticia acerca de los corredores de flujo que arrancan de Samborombón. Pero las anteriores imágenes V-23 y v-35 de cambios de salinidad de fondo ya nos anotician de ellos.

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Codignotto y Kokot dicen que la corriente suspensiva es de tipo continua, con sentido hacia el mar y dable de observar a 700 u 800 m del litoral; y al igual que Cavallotto y a la par de muchos otros, transportando sedimentos arcillosos en estado coloidal, principalmente provistos por la dinámica fluvial del río Paraná, los cuales floculan al ponerse en contacto con las aguas salobres.

Sin embargo, la tan mentada floculación sedimentaria en el frente halino parece no reconocer que el escalón sumergido se mantiene limpito cargando una dinámica que nuestros físicos en dinámica costera y sedimentólogos parecen nunca haber advertido. Así como tampoco el cómo y el por qué se produce la descarga que alimenta los bancos Inglés y de Arquímides.

Las extrapolaciones mecanicistas en materia sedimentaria y de flujos cargan el peso catecuménico de las prisiones analógicas que arrastra la famosa ola oblicua.

Una secretaria de Cultura de la ciudad de Buenos Aires dada a proponer junto a un banquero, programas de sustentabilidad deltaria, copia la expresión: “los canales del lecho del río son formas de erosión” . Si eso es así, cómo explica el bruto escalón transversal a los imaginados flujos en el frente halino; donde ella misma, tras copiar opiniones ajenas multiplicadas y con sello académico, acredita deposición sedimentaria por moléculas floculadas de mayor tamaño y peso.

 

Ya en el borde oceánico, los vectores graficados que dicen acompañar el borde del talud continental, son nada reveladores de lo que alguna vez hace 18.000 años dejó huellas visibles que aún hoy llaman la atención.

Inexplicables en la imagen que sigue, son los vectores que dibujan en el Canal Marítimo, errados en precisos 180º; que jamás contribuirían a las deposiciones en los bancos Inglés y de Arquímides.

 

 

Nada por analogías matemáticas se muestra de particular en el perfil de fondo de la imaginada salida de flujos estuariales por parte de estos investigadores. Ni de la identidad particular de su dulzura precipitando a ese corredor convectivo interno positivo y a su paquete sedimentario al fondo océanico; ni registro alguno vemos de las grandes regresiones.

Sin embargo, en la imagen siguiente ya el incomparable Google nos alcanza sorpresas.

Y veamos en la que sigue, los perfiles de fondo con mínima atención. Si nos quedan dudas de la energía e identidad que cargan las aguas en el río de la Plata interior que ya vienen cargadas por su paso por esteros superiores, miremos por /pendiente2.html la salida del Amazonas. Y luego veamos qué coeficientes de mezclas les aplicamos a ambos.

Tal vez estos abismos a la salida les abran los ojos un poquito más para empezar a acariciar fenómenos sin ninguna pretensión de asegurar modelos por un rato. Vuestras matemáticas seguridades tienen atrapada a la Suprema Corte en un inefable desaguisado. Por supuesto, el problema de los ministros se resuelve pasando a mejor Vida. Pero los tributarios urbanos... esos a los que habéis puesto en rectificados ataúdes, necesitan Vuestras Caricias cognitivas; no vuestras inefables matemáticas seguridades.

Antecedentes de observaciones críticas en estos ámbitos de las modelaciones ya fueron expresados en el hipertexto /fondo3b.html del 1/11/07 titulado: ¿Modelos matemáticos. . . o espacios de libertad para divagar con esfuerzos aplicados?

La diferencia en estos años que han pasado dice estar expresada por modelos matemáticos centrados en la resolución de las ecuaciones de conservación de masa, conservación de cantidad de movimiento mediante la aproximación de Boussinesq y las leyes termodinámicas en las tres dimensiones espaciales. Solemne enunciado que ignora al menos, los límites de la 2º ley.

Como todos los días desde hace algo más de 7 años Gracias debo a mi Querida Musa Alflora Montiel, que sabiéndome poco catequizado cada mañana ventila mi despertar.

Francisco Javier de Amorrortu . 8 de Septiembre del 2011

Aportes del Aquarius confirmando a nivel superficial la ruta del corredor dulce

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GEOLOGÍA Y GEOMORFOLOGÍA

Jorge Codignotto y Roberto Kokot

La geología de la región está constituida por depósitos sedimentarios, en su mayoría continentales e intercalados por algunos depósitos marinos. En rigor, muy poco favor le hacen estos asertos a los depósitos de löss fluvial; que los hay hasta nunca acabar.

En el Mioceno este mar mediterráneo alcanzaba a penetrar el continente sudamericano en más de 2.5000 Km hacia el Norte. Toda esa sineclisa reconoce una estructura interna compuesta de sedimentos marino-lacustres y continentales que puede alcanzar los 2.000 m de espesor antes de alcanzar los basamentos del Precámbrico.

Depósitos sedimentarios que se asientan en forma discordante sobre un relieve fracturado del basamento cristalino constituido por rocas metamórficas que afloran en la isla Martín García y en la costa uruguaya, pero que en Buenos Aires se encuentran, a -401 m en Puente de la Noria y a –283 m en el centro de la ciudad. Este zócalo, de más de 2.085 millones de años de antigüedad (Precámbrico medio), subyace a las formaciones sedimentarias que van sucediéndose en forma casi continua desde el Oligoceno hasta el Pleistoceno y Holoceno.

Las rocas del basamento están compuestas por rocas metamórficas esquistosas y de grano fino, muy duras y de coloración gris negruzca que se clasifican como micaesquistos. Encima del basamento se hallan sedimentos de tintes rojizos pertenecientes a la Formación Olivos, que se encuentran a -206 m de profundidad en Palermo y a -211 m frente a la Iglesia de la Piedad, compuestos por arcillitas pardo rojizas, limolitas y fangos castaños con presencia de yesos y calcáreos nodulares. Hacia la base, ya en las cercanías del basamento cristalino, aparecen niveles arenosos con contenido de vidrio volcánico. Estos sedimentos son de origen continental, preferentemente eólico de tipo loéssico (aunque en algunos sectores pueden tener un origen lagunar). Con una antigüedad de alrededor de 30 millones de años, pertenecen al Terciario, específicamente al Oligoceno superior (Yrigoyen 1993).

Por encima yacen sedimentos marinos, representados por arcillas grises, azuladas y verdosas, compactas y algo plásticas, con intercalaciones arenosas del mismo color con abundantes fósiles marinos, conocida como Formación Paraná. Este depósito, de un espesor de 20 a 30 m, corresponde a una ingresión marina que avanzó ampliamente por la provincia de Buenos Aires hasta más allá del NE de Córdoba y hasta Paraguay, Santa Fe, oeste y sur de Entre Ríos, y en una angosta faja del sudoeste de Uruguay. Esta ingresión fue provocada por un hundimiento del área continental ocurrido durante el Oligoceno. La Formación se originó en el lapso comprendido entre los 15,5 y 5,5 millones de años antes del presente, o sea durante el Mioceno superior y medio.

Por encima de la Formación Paraná y en discordancia se hallan las Arenas Puelches, arenas cuarzosas, maduras texturalmente, de colores amarillentos a grisáceos y blanquecinos, con algunas intercalaciones de gravillas y pequeños rodados más abundantes en su parte inferior. El espesor de este depósito es de 12 a 25 m. Su origen es mayormente fluvial, aunque se describen algunas secciones de origen eólico. Se encuentra en el subsuelo entre cotas –25 a –30 m y aún a –45 a –55 m. Las Arenas Puelches se asignan al Terciario (Plioceno inferior) ya que se depositaron durante el período comprendido entre los 5,5 a 3,8 millones de años antes del presente. Son portadoras de uno de los acuíferos más importantes, tanto por su extensión como por su espesor y calidad. (Yrigoyen 1993).

La Formación Ensenada se halla por encima de las Arenas Puelches. Se trata de un horizonte de limos y arcillas de color pardo rojizo, con matices amarillentos, grisáceos y excepcionalmente verdosos. La estratificación es poco evidente y presenta a menudo tosquillas, venillas calcáreas y concreciones irregulares. Los Limos Ensenada pueden observarse todavía en la Ciudad de Buenos Aires, en algunos sectores sin vegetación del Parque Lezama y en la barranca de la plazoleta alta de la calle O’Higgins, sobre la Avenida General Paz, próximo a la estación Rivadavia del Ferrocarril Mitre.

Esta Formación posee un espesor del orden de los 30 m. Aproximadamente a mitad de su espesor se intercala una capa más o menos delgada de limos arenosos grises y verduscos que a menudo encierran un alto contenido de valvas y restos de moluscos. Dicho depósito es el resultado de una expansión del estuario durante un ascenso del nivel del mar que inundó la faja costanera y penetró a través de los ríos y arroyos que llegaban a la costa, ha sido denominado Interensenadense y se hallan entre 3 y 7 metros por debajo del cero del Riachuelo.

La Formación Ensenada tiene abundante carbonato de calcio que se hace evidente en su porción inferior. En la Ciudad de Buenos Aires se presenta en forma de bancos de tosca que asoman en la base de las barrancas, desde Belgrano hasta Parque Lezama y casi hasta el Riachuelo. Otro banco de toscas, la llamada "Tosca del Río de la Plata”, se extendía en la playa del río desde el antiguo Fuerte al norte. Allí, dentro de la zona inundable, los limos de la Formación Ensenada presentaban una cementación irregular por el calcáreo.

En donde éste faltaba la erosión fluvial excavaba hondonadas que eran aprovechadas en épocas de la Colonia como piletas de lavar ropa. Los limos y arcillas castañas de la Formación Ensenada se depositaron a partir de los 3,5 millones de años, en coincidencia con la primera etapa glaciar de la Patagonia.

Durante un breve episodio interestadial, por el aumento de temperatura se produjo el derretimiento de los hielos continentales, dando origen a un moderado ascenso de las aguas marinas y por ende del estuario del Plata. Ello trajo como consecuencia una ligera inundación del área costera. El registro de estos depósitos conchiles correspondientes a la ingresión Interensenadense se registra pocos metros debajo de la superficie de la ciudad.

Por sobre la Formación Ensenada se halla el Loess Buenos Aires o Bonaerense de Ameghino que constituye la culminación topográfica de la serie sedimentaria de la ciudad de Buenos Aires. El sedimento es de origen eólico y presenta una estructura homogénea, muy porosa, con abundantes concreciones calcáreas resultante de procesos edáficos profundos. Su textura es areno-limosa y tiene un aspecto pulverulento, de color castaño claro, algo rojizo.

En algunos lugares a lo largo de la costa el Loess Buenos Aires se asienta sobre limos arenosos que encierran restos de moluscos, caracterizados por la presencia de Ostrea y Tegula patagónica. Estos depósitos marinos que asoman al pie de las barrancas de Belgrano se conocieron y explotaron a partir de 1726 (época Colonial) en la Calera de Belgrano (Yrigoyen 1993). Las acumulaciones conchiles se extendían por las calles Mendoza, Olazábal y 3 de Febrero hacia el curso inferior del arroyo Vega. Fue por el cauce de este arroyo por donde penetraron las aguas marinas debido a otro ligero ascenso de su nivel. Estos depósitos conchiles corresponden a la Formación Belgrano, también conocidos como Formación Pascua y tienen una edad aproximada de 700.000 años.

Los terrenos descriptos se denominan “sedimentos pampeanos”. Los que siguen a continuación son los correspondientes a “sedimentos post-pampeanos”, constituidos por capas cenagosas depositadas bajo un régimen de abundante lluvia y descenso de la temperatura, contemporáneos con el último período glaciario. Este grupo sedimentario es denominado Formación Luján.

En el ámbito de la ciudad corresponden a los barros verdinegros y grisáceos que se hallan en el valle del Riachuelo. Al final de este período se registró un nuevo ascenso del nivel del mar. En esta ocasión el mar originó la llamada terraza estuárica que se halla por debajo de los 5 m en la faja costera del Río de la Plata.

Este episodio corresponde a la llamada Ingresión Querandina, que se produjo hace unos 6.000 años y constituyó una amplia zona anegadiza al pie de las barrancas. Las aguas de esta ingresión penetraron en los grandes cauces preexistentes del Riachuelo-Matanza, el Río Reconquista (denominado Las Conchas en época de la Colonia) hasta llegar a la altura del Puente Márquez y el río Luján hasta 15 Km arriba de su actual desembocadura. (más de 40 Km)

En la zona costera del Río de la Plata aparecen depósitos de playa de estuario con abundancia de moluscos. En el interior de los grandes valles los depósitos conchiles están reemplazados por sedimentos finos de coloraciones grises y gris verduzcas, típicos de un ambiente de pantanos y marismas costeras. Tanto los depósitos de la Formación Luján como los de la Ingresión Querandina se ubican en el subsuelo de la ciudad a niveles muy cercanos al actual nivel de las aguas del estuario, razón por la cual se pueden ver hoy en el fondo de los valles.

Los últimos depósitos post-pampeanos están representados por el denominado Platense y por suelos más recientes. Se presenta como limos bien estratificados en capas delgadas, de colores gris claro a oscuro, con finas intercalaciones de arcillas y arenas blanquecinas, amarillentas y aún negruzcas debido a su rico contenido orgánico. Constituyen la Formación La Plata de alrededor de 2.900 años de edad.

Hace unos 2.000 años se produjo la estabilización del actual nivel del mar y todo el territorio de Buenos Aires quedó sujeto a leves procesos erosivos. En el nacimiento del estuario del Plata continuó la formación del delta del Paraná, con el avance de islas y bancos, así como de su gran frente limoso apenas sumergido bajo las aguas del Plata.

 

El valle del río Matanza–Riachuelo margina a la ciudad por el sudeste, separándola de la provincia de Buenos Aires. El tramo inferior es un curso artificial canalizado y los meandros que presentaba fueron eliminados.

El área más baja corresponde a la costa del estuario del Río de la Plata. Es un área de acreción originada durante el Holoceno, correspondientes a playas de arena fina y planicies de marea limo arcillosas asentadas sobre una capa de material compacto constituida por toscas. El área se encuentra actualmente expandida artificialmente por rellenos, construcciones portuarias y defensas costeras. Estos terrenos también están constituidos por depósitos de arcillas, suelos plásticos limo arcillosos y suelos arenosos, que corresponden al Post Pampeano.

 

Bahía Samborombón

Los datos que se presentan en este apartado se obtuvieron a partir de relevamientos hechos para este proyecto y de trabajos anteriores: (Tricart 1973; Fidalgo y otros 1975: Parker y otros 1990: Codignotto y Aguirre 1993 y Kokot 1999).

En el ámbito de Bahía Samborombón podemos separar dos áreas, donde se observa la antigua línea de costa, geológicamente representada por afloramientos de sedimentitas pleistocenas: Los afloramientos del área de Punta Piedras consisten en sedimentitas del pleistoceno fuertemente cementadas con carbonato de calcio, que en general poseen nombres formacionales distintos. En las zonas más bajas correspondientes a cuerpos lacustres o próximos a ríos se hallan sedimentos que se adjudican a la Formación Luján y Formación La Plata, que corresponde a limos y arenas con arenas subordinadas. Poseen intercalaciones de rodados de tosca. Encima de estas unidades se hallan depósitos eólicos correspondientes a limos areno-arcillosos y arenas limosas

La costa está constituida por sedimentos arcillosos correspondientes a depósitos de planicie de mareas y una línea de cheniers, donde se ubica un área de cangrejales. En el área continental, fuera de la línea de ribera actual se hallan cordones litorales e islas de barrera del Holoceno, constituidas por arena, con abundantes moluscos marinos. Spalletti y otros (1987) estudiaron la sedimentología, en tanto que Codignotto y Aguirre (1993) y Aguirre (1996) describieron la geomorfología, génesis y fauna asociada de estos depósitos.

Entre Punta Rasa y Punta Médanos (ubicada al sur del área de estudio), los afloramientos corresponden a Depósitos de Dunas y a Depósitos de Cordones Litorales del Holoceno, constituidos por arenas finas y medianas con fauna de bivalvos y gastrópodos, en parte cementados con carbonato de calcio. El área fue formada durante la última transgresión holocena (Dangavs 1983) y ha crecido a partir de un cabo existente al sur de Punta Médanos (Violante 1988), donde los depósitos fueron estudiados por Teruggi (1949).

Los depósitos de planicies de marea están constituidos por arcilla, limos y arena fina, mientras que en los valles de los río principales se hallan Depósitos aluviales, en general arenosos.

Los Depósitos de cordones litorales correspondientes a espigas de barrera que configuran la actual línea de costa ubicada entre Punta Rasa y sur de Punta Médanos están constituidos de arenas con restos fósiles de moluscos. (Codignotto y Aguirre 1993; Kokot 1995 y 1997). También es posible encontrar Depósitos de arenas finas y restos orgánicos de islas de barrera actual (cheniers).

Se describen a continuación las distintas unidades geomorfológicos que componen esta Bahía

- Paisaje Fluvial: El área norte corresponde a una zona más alta, donde el paisaje fue originado por acción fluvial y constituye un área de llanura surcada por algunos ríos que drenan, en parte hacia la Bahía Samborombón y otros hacia el área costera ubicada al norte de Punta Piedras.

Este relieve está separado del ámbito de la Bahía Samborombón por un acantilado de escaso desarrollo, de una zona constituida por planicies de marea, que se clasifican en:

- Planicie de mareas ascendida: No sujeta a la acción marina actual, fue originada durante la transgresión marina del Holoceno, con una edad de unos 6000 años AP (Codignotto y Aguirre 1993). Sobre esta superficie se identifica un drenaje poco organizado, debido a la escasa pendiente del área, pero el drenaje se organiza siguiendo una trayectoria controlada por los antiguos canales de marea.

- Planicie de mareas extraordinaria: Área que se inunda en ocasión de mareas extraordinarias y/o mareas meteorológicas. Cuando hay cambios del nivel del mar por la acción de tempestades, se provoca la inmersión de una faja de unos 2 Km de ancho, que en general es más alta que el nivel de pleamar. De esta manera se desarrolla un ambiente sublitoral constituido por un cangrejal alto (Tricart 1973), donde se encuentran una serie de lagunas que se inundan durante estos ascensos episódicos por tormentas. Estas lagunas, en general no están conectadas por los canales de marea y el agua baja de nivel lentamente por evaporación. En esta zona litoral las olas son poco eficaces debido a la acción de freno producida por el contacto con los fondos poco inclinados. No obstante, a lo largo del litoral se nota cierto efecto de erosión que aporta material fino en suspensión.

- Planicie de mareas semidiurna: Corresponde a la faja costera que se expone durante el ciclo de mareas semidiurno. Se trata de una superficie levemente inclinada hacia el mar y surcada por canales de marea que alcanzan gran desarrollo entre General Lavalle y San Clemente del Tuyú. Próxima a esta última localidad, su orientación está controlada por la presencia de cordones litorales.

- Cheniers: Zona de morfología cordoniforme de escaso relieve ubicada en la zona central de Bahía Samborombón.

- Cordones Litorales: Presentes en el centro norte de la Bahía Samborombón y en la zona sur conformando Punta Rasa y una espiga que se extiende entre Punta Médanos y Punta Rasa. Codignotto y Aguirre (1993) explican la génesis del área mientras que Kokot (1997) estudia los depósitos de cordones litorales y explica la dinámica litoral actuante,

- Dunas: Corresponde a la zona de médanos costeros ubicados en la costa oriental del área Punta Médanos - Punta Rasa.

- Planicies Aluviales: Las más importantes son las correspondientes a los ríos Salado y Samborombón ubicados en la zona norte de la Bahía Samborombón.

También puede definirse esta geoforma en desembocaduras de algunos arroyos menores próximos a la zona de General Lavalle.

- Cuenca del río Salado: Debido a la gran área de drenaje que posee el río Salado, se considera importante incluir su descripción. Está ubicada al norte de la provincia de Buenos Aires y se extiende desde la provincia de Santa Fe. Tiene forma general de Y con su pie sobre la costa en la bahía de Samborombón y un ramal izquierdo que se interna hacia el centro de la provincia hasta la localidad de Saladillo, donde recibe la influencia de los arroyos Las Flores y Vallimanca (Makowiecki 1995).

El río Salado desemboca en el Río de la Plata por la bahía Samborombón, luego de trasponer aproximadamente 650 Km desde sus nacientes ubicadas al sudeste de la provincia de Santa Fe a una altitud de 100 metros sobre el nivel del mar (CFI, 1962).

El sistema del río Salado incluye al río Samborombón y los arroyos Vallimanca y Las Flores, donde la pendiente es de 0,1 - 0,3 m/Km y el área de 94.000 km2. La pendiente en los últimos 120 Kms no supera los 13 mm x Km. Ver /salado.html y /sambo.html

Estos ríos atraviesan zonas de condiciones hidrogeológicas similares y se interrumpen por la presencia de cuerpos lagunares. El tramo superior está constituido por una sucesión de lagunas y bañados. Tiene sus nacientes en las lagunas La Salamanca, del Indio y Pantanosa, en la provincia de Santa Fe. En la provincia de Buenos Aires toma una orientación hacia el sudeste y recibe el aporte de arroyos que se originan en lagunas cercanas. En el partido de Junín el cauce directamente está formado por lagunas: Mar Chiquita, Gómez, Carpincho y de Los Patos. En los partidos de Chacabuco y Bragado el cauce pasa por la laguna de Rocha. En Bragado recibe el aporte del desagüe de las lagunas del Mataco y de otras sin nombre. El río Samborombón recibe tributarios por ambas márgenes, mientras que el Salado recibe la mayoría por su margen izquierda. El sentido regional del escurrimiento es de oeste a este. Este esquema ha sido modificado por otras áreas de aporte a causa de la intervención antrópica.

En el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, en la zona de las Lagunas Encadenadas, desarrolladas en la depresión de Carhué, existe un canal aliviador que drena la cuenca de (15.600 km2) y la conecta a las cabeceras del arroyo Vallimanca. En el noroeste de la provincia (ámbito de la Pampa Arenosa), una serie de canalizaciones llevan los excesos hídricos que llegan del río Quinto (provincia de Córdoba) hacia el complejo lagunar Hinojo - Las Tunas y de allí al río Salado absorbiendo así los excedentes de un área de 66.800 km2. La recarga es autóctona directa a expensas del agua meteórica. El tramo superior se extiende desde sus nacientes en la laguna Chañar (80 msnm) hasta la laguna Las Flores Chica (18 msnm) con un recorrido de 386 Km y una pendiente media de 0,16 m/Km. Recibe en este tramo los aportes del sector noroeste y hasta la laguna La Tigra se desarrolla el tramo medio con un recorrido de 206 Km y una pendiente de 0,095 m/Km. En este tramo recibe los aportes del arroyo Vallimanca y de las Encadenadas del Este. El tramo inferior se extiende desde la laguna La Tigra hasta la Bahía Samborombón con 98 Km de recorrido y una pendiente de 0,013 m/Km.

Los canales 9, 11 y 12 permiten el alivio de la cuenca baja. Los canales 1, 2, 3, 5, 6, 7, y 8 mejoran los desagües de los arroyos que bajan de la vertiente NE de las Sierras Septentrionales. Los arroyos A, 10 y 18 drenan áreas bajas adyacentes mientras que el canal 15 actúa como aliviador del río Salado. Los canales funcionan juntando los aportes de las cuencas altas conduciéndolos hacia su descarga por una zona de terraplenes, evitando el desborde sobre campos de la cuenca baja.

 

Geomorfología histórica

Durante los últimos 7.000 años, se produjeron ascensos y descensos relativos del nivel del mar en el área del estuario del Río de la Plata, que fueron acompañados por fenómenos de erosión y acumulación. A ello debe agregarse el fenómeno del avance del frente del Delta del Paraná.

El evento transgresivo como consecuencia del aumento del nivel del mar ocurrido entre los 6.000 y 7.000 años AP, se tradujo en un progresivo retroceso de la línea de costa. Transformó en amplios estuarios las desembocaduras de los ríos y arroyos, generó barrancas bien definidas desde Rosario hasta más allá de La Plata y originó el nivel de la terraza estuárica.

Estas barrancas se hallan al oeste de la Av. del Libertador en casi todo el tramo costero, en los barrios de Nuñez y Belgrano y siguiendo la dirección de las Avenidas Leandro N. Alem y Paseo Colón. Se las observa bien en Parque Lezama, donde la antigua línea de costa cambia de dirección hasta confundirse con la terraza del Riachuelo en los barrios de La Boca, Barracas y Pompeya.

Posteriormente se produjo la estabilización del nivel del mar, y a continuación una regresión cuyo descenso habría totalizado 3,90 metros durante el Holoceno. Esta fase se caracterizó por una fuerte progradación costera, erosión en el lecho del Río de la Plata y en los ríos y arroyos bonaerenses, y por el emplazamiento de un sistema deltaico cuyo cuerpo emergido limita por el oeste al Río de la Plata interior. Los eventos descriptos constituyen un ciclo de variación del nivel del mar que aún se halla en proceso evolutivo.

La evolución de la costa durante este último evento se halla bien representada por el ambiente de cordones litorales y planicie de mareas en la zona del llamado bajo costero.

 

Dinámica costera en el pasado

Es posible comparar la dinámica de este sector de la costa bonaerense con lo sucedido durante la fase de máxima ingresión holocena en el sur entrerriano, donde Iriondo (1980) hace referencia a la formación de un "cordón litoral" o barrera que cerró temporariamente la salida de los ríos que desembocaban al Río de la Plata; ésto habría sucedido en un ambiente de alta energía.

La función primaria de los cordones no es cortar salidas, sino hacerlas viables; aunque a veces en los antiguos frentes marinos interiores y en los atlánticos hasta el día de hoy, esos cordones terminan conformando lagunas previas a la salida al cuerpo de agua mayor. Esas lagunas dan nueva oportunidad a mejorar las energías convectivas de las aguas que intentarán luego hacer más largo el camino en el borde del mar. En mucho mayor escala, esas oportunas baterías convectivas las reconoce el Amazonas y la gran planicie de nuestro estuario interior. Ver /contrastes5.html y sig

Durante la fase regresiva se desarrollaron planicies de mareas sobre las playas de regresión, proceso que originó ambientes comparables al de "baja energía" descrito para la Bahía de Samborombón.

Lo de baja energía me permito ponerlo en duda; y no por falta de aprecio al muy Querido Dr Jorge Codignotto. Es probable refiera de una energía que siempre señalo inexistente, para rescatar la otra que merced al sol y a las costas blandas todo lo mueve

En Buenos Aires, la ingresión holocena avanzó sobre la zona litoral depositando el Querandinense; inundó los valles tributarios del Río de la Plata generando amplios estuarios subordinados al anterior, por ejemplo el del río Luján; los de los arroyos Medrano, Vega y Maldonado. También se labraron las barrancas o acantilados y el nivel de "Terraza Baja" sobre una costa conformada por materiales del Pleistoceno.

Si bien es cierto que los ríos bonaerenses no aportaban cantidades significativas de materiales (debido a sus cortos trayectos y en comparación con las aportadas por el río Paraná), de acuerdo a los estudios realizados para el presente trabajo se puede afirmar que durante la fase regresiva del estuario se generaron amplios depósitos litorales en los sectores indicados como planicie de mareas. Dichos depósitos están conformados por cordones litorales que son paralelos a la línea general de la paleocosta holocena y su origen puede explicarse por el fenómeno de las sudestadas durante dicha fase de descenso del nivel de base. Aunque mucho apreciaría opinar como el Dr Codignotto, nada que ver con sudestadas.

Durante las sudestadas se originaban corrientes tractivas sobre la costa bonaerense, capaces de retransportar sedimentos gruesos a lo largo de la costa en dirección SE-NO aproximadamente, con sentido contrario al flujo natural del estuario.

En el presente, el área costera comprendida entre Mar del Plata y Punta Piedras, presenta fenómenos de erosión de diversa intensidad según los tramos de costa considerados (Codignotto 1996).

Las formas costeras actuales se han desarrollado sobre una plataforma erosiva del Pleistoceno. Durante la última transgresión pleistocena, el mar cubrió la región nordeste de la provincia de Buenos Aires, Argentina. Ese nivel alcanzó alrededor de 10 msnm actual. Posteriormente una regresión y nuevamente una transgresión, posibilitaron la formación de un grupo de islas de barrera entre P. Piedras y Conesa. Dicha formación comenzó hace aproximadamente 7000 años AP y, con un nivel de 5 msnm actual y finalizó hace aproximadamente unos 3500 años.

En tanto en la región sur, por efecto de la incidencia de olas del SE, se originó una erosión concentrada en una punta ubicada en V. Gesell, dando lugar por un lado a crestas de playa que, derivadas hacia el sur, formaron la laguna de Mar Chiquita; en tanto que por el norte se generó una espiga de barrera de gran desarrollo. Finalmente ocurrió una pequeña regresión y progradación hasta llegar al nivel del mar actual. Las formas relícticas de ambas barreras tienen una altimetría entre 5m y 2,5m sobre el nivel del mar actual.

Las llamadas crestas de playa "derivadas hacia el Sur" son cordones litorales "derivados hacia el Norte" por la capa límite térmica que acompaña las salidas tributarias en contacto con las aguas frías en la margen externa de la deriva litoral hacia el Norte. Esos cordones litorales acentuaron los problemas de salida de la boca de Mar Chiquita, dando lugar a la formación de la laguna. Situaciones similares las encontramos en la costa atlántica uruguaya. Esas lagunas antes de la salida, ya hemos dicho, son favores.

Ver http://www.alestuariodelplata.com.ar/contrastes5.html . /contrastes6.html y /contrastes7.html

En el presente, el sector sur comprendido entre M del Plata y P. Médanos, presenta un notable fenómeno erosivo; en tanto en el sector norte entre P. Médanos y P. Rasa, único sector de acreción natural, presenta indicios de erosión por acción antrópica.

Finalmente, se observan también claros indicios de erosión incipiente dentro de la Bahía de Samborombón, representada fundamentalmente, por planicies de marea ascendidas (1,80m-0,25m sobre el nivel del mar) y la planicie de marea actual. Ver /sambo.html y /convexterna.html

En la figura 8.5 el esquema A muestra el contorno costero en el Pleistoceno alto, aproximada mente 10 m sobre el nivel del mar actual, el B la posición del mar durante la transgresión-regresión holocena, 5m sobre el nivel del mar actual y en C) la posición del mar durante la regresión holocena, 2,5m sobre el nivel del mar actual; 3.500 años AP. Finalmente, el D muestra el contorno y la dinámica costera actual.

Es posible reconocer en el área una importante deriva litoral, pudiéndose diferenciar una corriente de materiales en suspensión y otra de materiales gruesos, ambas con igual dirección NO-SE pero de sentido contrario, producidas simultáneamente durante las sudestadas. Ya he con sobras diferenciado formas de ver deriva litoral con criterios mecanicistas y termodinámicos.

La corriente suspensiva es de tipo continua, tiene sentido hacia el mar y se puede observar a 700 u 800 m del litoral. Transporta sedimentos arcillosos en estado coloidal, principalmente provistos por la dinámica fluvial del río Paraná, los cuales floculan al ponerse en contacto con las aguas salobres.

La deriva litoral de los materiales gruesos es una corriente discontinua y tractiva con sentido hacia el NO; se produce en la zona de interfase tierra-agua con materiales provenientes de la erosión de la misma costa. La tracción del material clástico se produce cuando soplan fuertes vientos provenientes del cuadrante sudeste, de tal manera que las olas se acercan con un determinado ángulo a la costa, cuya resultante genera una deriva en sentido contrario al flujo del Río de la Plata. A estos herederos de tantos nobles maestros llamo discípulos de la ola oblicua. Quiero resaltar de la persona del Dr Jorge Codignotto, sus incomparables cualidades personales que este hortelano no lograría sino apreciar. Disentir con Él me regala la oportunidad de festejar esas preciosas condiciones personales que no son fáciles de olvidar.

Recuerdo de Él un halago que habla de su bellísima generosidad:

Estimado Javier

Usted es un descreído, ...Todo el mundo sabe que algo pasa entre el viento y las olas, ... y Usted lo quiere ignorar? ... Pues hace bien, … es detestable estar de acuerdo en todo ... un verdadero espanto.

J.O.C.B.

Los sedimentos acumulados progresivamente en la zona litoral son de esta manera removilizados y arrojados a la playa, dando origen a los cordones litorales en formación, y a los paleocordones litorales presentes en el área.

Difícil que aparezan "arrojados", siendo depositados con delicadeza extrema y de aquí su apelativo "borde cuspidado" (extranded cuspate bars), que sólo por capa límite térmica encuentran bastante más delicada explicación.

Actualmente los cordones que se hallan en formación tienen pequeñas dimensiones y pueden observarse con baja marea en las zonas de costa en acreción. El sentido de la corriente tractiva hacia el NO se evidencia en los ríos y canales derivados de los sectores en acreción. Los mismos muestran un alargamiento en el tramo inferior y el desplazamiento de la desembocadura en el sentido de la deriva.

La presencia en esta área del litoral bonaerense de cordones litorales en formación, y de ríos y canales derivados son un claro indicio de una costa progradante.

Respecto de la erosión de las playas atlánticas va este gráfico y demandas judiciales /playas5.html

 

If you want to build a ship, don't drum up people together to collect wood and don't assign them tasks and work, but rather teach them to long for the endless immensity of the sea. -Antoine de Saint-Exupery, author and aviator (1900-1945)

Si quieres en planicies extremas construir una presa, o un canal, o una boca de salida, o una tubería de desagüe, o un puente o una rambla o una urbanización junto a la ribera, no busques un ingeniero hidráulico. Hace diez años te hubiera dicho que buscaras primero un topógrafo que te alcanzara las altimetrías satelitales. Hoy las alcanzas por Google sin moverte de tu casa. Luego averigua cuántas calorías por cm2 y por día, recibe el área donde te propones intervenir. Luego relaciona esa energía con la velocidad de salida del curso de agua donde pretendes fundar tus obranzas. Y por fin analiza cuántas pérdidas ya ha sufrido ese curso por tus intervenciones con respaldo mecánico.

El Paraná con una pendiente máxima de 5 cm x Km en los últimos 2100 Km termina saliendo en medio de la planicie intermareal de tan sólo 4 mm x Km a una velocidad de aprox. 1,3 nudos/h

El Amazonas, con una pendiente de tan sólo 3,2 cm x Km en sus últimos 1900 Km, saca 220.000 m3/s a una velocidad de 4 nudos/h. En Manaos, cada cm2 de suelo recibe entre 885 y 765 calorías por día. Aprende a traducir esas energías en energías convectivas y sobre todo, aprende a discernir qué rol juegan las costas blandas, los móviles meandros, las ordenadas filigranas de los esteros y los bordes lábiles de los bañados para capturar esas energías, acumularlas y entregarlas a la sangría mayor.

Cuando adviertas con qué facilidad se disocian las aguas y con qué dificultad se asocian, el concepto de flujo laminar habrá quedado en el olvido. De la energía gravitacional, mejor ni hablar. 2/9/11

Francisco Javier de Amorrortu, 2 de Septiembre del 2011.

Salidas convectivas internas naturales positivas del dulce Amazonas transitando la costa atlántica cargadas de su propia inviolada identidad y llevando sus dulces aguas cargadas de sedimentos al fondo mismo del talud continental. Ni en la boca del Plata, ni aquí, me ayuda Coriolis; ni me ocupa el modelo de Blumberg-Mellor respecto de sus cosmovisiones y simplificaciones sobre las mezclas; sino más bien aprecio resaltar el sentido de estas formidables identidades y sus particulares disociaciones.

Tal vez estos aprecios: "All know that the drop merges into the ocean but few know that the ocean merges into the drop". de Kabir, reformer, poet (late 15th century); refieran del Amor con el océano abre sus brazos al paso de estas aguas.

De la eficiencia de esta boca nadie lograría dudar. Tal vez pocos estén enterados que ni un sólo puente lo atraviesa, ni un sólo sarcófago le han calzado en todo su extraordinario recorrido de incomparable energía y libertad. Tampoco el Padre Océano le ha impedido cumplir su misión de llevar esos sedimentos al fondo del mar, para que el río logre gozar de una salida sana sin par. Tan sana, que ni delta reconoce. FJA

Muchas Gracias una vez más, Querida Alflora.

Aquarius

Tres semanas después de haber expresado convicción de que el Amazonas hacía un largo camino por el océano para dejar su carga sedimentaria en el mismo talud continental, recibo noticias del satélite Aquarius evaluando la carga de sal superficial de los océanos. No sólo confirma con creces esa propuesta, sino que muestra el abrupto cambio tras dejar su carga en el talud.

De todas maneras, estas lecturas son de superficie y es bien probable que el corredor de flujos del Amazonas, si bien dulce y más liviano, viaje más profundo de lo imaginado en razón de la pesada carga sedimentaria que acarrea. Por ello, el nivel de salinidad en el corazón de ese corredor cabe imaginarlo aún más bajo. Una vez descargada en el talud su presencia disminuye en forma sustancial para dar lugar a mediciones de menores diferencias.

Las salidas de aguas dulces más allá de la boca de nuestro estuario también van acreditadas. Todos los corredores desde el Río Negro hasta Samborombón aparecen enlazados. Reitero mi estimación de que estos, por sus cargas sedimentarias viajan más profundo de lo sospechado.

Estas lecturas son las primeras realizadas por el satélite comenzando su tarea el 25 de Agosto y cerrando su entrega el 11 de Septiembre.

Muchas Gracias Querida Alflora por Tu Visión.

Francisco Javier de Amorrortu, 22 de septiembre del 2011

Alejo SARUBBI, Marcos PITTAU y Ángel MENÉNDEZ

Delta del Paraná: Balance de Sedimentos

del río Paraguay

El Nexo entre el Bermejo y el Paraná

El Río Paraguay nace en la región central del Estado de Mato Grosso (Brasil) y desemboca en el Río Paraná, luego de recorrer unos 2.600 km.

Su cuenca, de 1.095.000 km2 de superficie, corresponde en una tercera parte a Brasil, una fracción similar al Paraguay y el resto, en porciones aproximadamente iguales, a la Argentina y Bolivia. (Orfeo 1995)

En la porción superior de la cuenca sus márgenes son bajas e inundables, presentando una zona de expansión denominada “Pantanal”. Se trata de un extenso lecho mayor de 60.000 km2 de superficie, periódicamente cubierto por aguas. Entre el Pantanal y la desembocadura, la pendiente media es de 0,037 m/km. (Orfeo 1995)

Una vez que recibe al Bermejo, el lecho del Río Paraguay se caracteriza por su movilidad. Esta es producida por la importante descarga sólida suspendida del mencionado afluente y pérdida de competencia del canal colector. (Orfeo 1995)

Dicha disminución de la capacidad de carga del Río Paraguay, se debe al remanso hidrodinámico que producen los mayores caudales del Río Paraná, provocando reducción de velocidad desde la zona de confluencia hasta más de 340 km aguas arriba. (Orfeo 1995)

La reducción se debe al desacople convectivo. Con pendientes de 0,037 m x Km no hay energía gravitacional alguna. Hablar de hidrodinámica es confesar ceguera e inferir tesis en cajas negras

De acuerdo a aforos líquidos del período 1910-1990, se obtuvo para la sección “Puerto Bermejo”, un caudal medio anual de 3.700 m3/s. Para esa misma sección (es decir después de recibir al Bermejo), el caudal máximo mensual fue de 4.600 m3/s, mientras que el derrame anual medio se acercó a los 118.000 Hm3. (Orfeo 1995)

Según otras fuentes, para el período Diciembre-Mayo de los años comprendidos entre 1971 y 1974, el caudal del Río Paraguay, antes y después de recibir al Bermejo, alcanzó los siguientes valores: 3.721 y 4.186 m3/s respectivamente. (Drago & Amsler 1988) Dichos valores contemplan al Río Bermejo en período de crecida.

Su tramo final, en correspondencia con la desembocadura en el Paraná, merece ser destacado debido a la interacción que se da con el Bermejo.

En dicha zona, la morfología del Río Paraguay presenta un aspecto meandroso. El ancho medio del río en esta zona es de unos 0,6 km, pudiendo variar entre 0,3 y 1,4 km.

El material del lecho está compuesto por arenas medianas a muy finas (menores que las del Paraná) con un 5 a un 20% de limos y arcillas. (Orfeo 1995)

En correspondencia con la citada desembocadura del Bermejo en el Paraguay, se verifica en este último la existencia de un banco de arena. (Halcrow & Partners 1973) Si bien la concentración de arenas en suspensión en el Bermejo es muy reducida si se la compara con la de limos, no obstante constituye la mayor concentración de arena encontrada en cualquier estación del río Paraguay hacia aguas arriba. (Brea et al. 1999)

Las formas de fondo vienen dadas por ondulaciones simétricas (dunas con rizos super - puestos), y en cuanto a la profundidad, esta se estima en unos 10 m. En particular, en la zona de la confluencia con el Paraná puede llegar a los 43 m. (Orfeo 1995)

CARGA SÓLIDA

El comportamiento de la carga sólida del Río Paraguay está vinculado íntimamente a la descarga que impone el Bermejo.

En efecto, para el período Diciembre-Mayo de los años comprendidos entre 1971 y 1974, la concentración de los sólidos en suspensión del Paraguay, aguas arriba de la confluencia con el Bermejo, resultó ser de 89 mg/l, mientras que luego de recibir al Bermejo ascendió a 576 mg/l. (Drago & Amsler 1988)

Considerando el período 1910-1990, esa variación de concentraciones fue de 37 a 528 mg/l. (Orfeo 1995) Para ese mismo período, en la sección “Puerto Bermejo”, la carga de lavado se computó en unos 60.000.000 de toneladas anuales, mientras que la carga de material de fondo (arrastre y suspensión) fue de apenas 1.000.000 de toneladas por año. (Orfeo 1995)

del Paraná

En los últimos 160 km de recorrido del alto Paraná (llamado así desde la desembocadura del Iguazú hasta la confluencia con el Paraguay), el cauce se estrecha aunque sin formar un lecho único, con un ancho variable entre 1,5 y 5 km, pendiente media que no supera 0,08 m/km y velocidad media entre 0,7 m/s en bajante y 2,1 m/s en crecida. (Orfeo 1995).

Las aguas someras desbordadas en la planicie aluvial son extraordinarias captoras de energías convectivas que luego transfieren a la sangría mayor. Por eso la velocidad salta de 1,3 nudos/hora a 4 nudos.

La confluencia con el Río Paraguay marca un cambio importante para las características hidrodinámicas, hidrosedimentológicas y morfogenéticas del Paraná. Alrededor de esta zona, el Paraná presenta un ancho medio de 3,5 km, pudiendo variar entre 1 y 9 km. La pendiente disminuye hasta alcanzar aproximadamente un valor de 0,01 m x Km

CARGA EN SUSPENSIÓN

El establecimiento de concentraciones de carga de lavado representativas y la determinación de los caudales sólidos correspondientes que se verifican en el Río Paraná en su desembocadura representa un inconveniente a pesar de la importancia del tema, pues no existen publicados resultados de estudios específicos basados en mediciones sistemáticas, confiables y durante períodos suficientemente prolongados.

La absoluta mayoría de las fuentes que evalúan concentraciones y transporte, lo hacen sin discriminar entre carga de lavado y material de fondo (arenas). Con relación aeste último sedimento, los datos disponibles son todavía más escasos. (Amsler 1995)

Los valores de carga sólida en suspensión varían según el período que se considere. No sólo porque tengan en cuenta o no la influencia de las grandes presas, las cuales actúan como grandes instrumentos de retención sedimentaria, sino también por el hecho de que algunos períodos se corresponden a las mínimas o máximas descargas sólidas del sistema fluvial.

La documentación existente en cuanto a la entrega de sedimento fluvial a los océanos a escala mundial provee algunas estimaciones históricas.

Holeman (1968) infirió que el rendimiento del Río Paraná en Argentina era de 82 millones de toneladas al año. Milliman & Meade (1983) aumentaron esa estimación a 96 millones de toneladas anuales. La estimación de Milliman & Meade estuvo basada en unestudio del estuario La Plata por Urien (1972). Prendes (1983) estimó la carga de sedimentosuspendido en 109,5 millones de toneladas al año en el sitio propuesto de la presa Chapetón,localizada 600 km aguas abajo de la confluencia del Río Paraguay con el Río Paraná. (EVARSA et al. 2002)

Amsler (1995), determinó en uno de sus trabajos, que el transporte total anual de sedimentos del Río Paraná en su desembocadura está conformado de la siguiente manera:

Transporte Total Anual de Sedimentos del Río de la Plata en su Desembocadura

Carga de Lavado 130-160 millones t/año

Carga de Material de Fondo 25 millones t/año

(arena en suspensión y arrastre)

Total 155-185 millones t/año

 

Un dato puntual sobre la distribución de caudales sólidos entre los dos brazos principales del Delta del Paraná, fue presentado por Amsler (1993), en base a información de concentra- ciones totales de sedimento suspendido obtenidas por el INALI. Los registros se realizaron en los meses de noviembre-diciembre de 1990 para un estado de aguas altas del río.

Caudal Sólido del Paraná Guazú 320.000 t/día. Del Paraná de las Palmas 47.000 t/día

 

CARGA DE FONDO

La información existente sobre la carga de arrastre ó de fondo del Río Paraná es prácticamente nula. Pese a esto, podemos mencionar lo siguiente:

El lecho del Río Paraná está formado casi en su totalidad por arena, correspondiendo menos del 5% a limos y arcillas. Esto implica que todo el material que es transportado por arrastre sea prácticamente arena.

La fórmula de transporte de Engelund-Hansen, utilizada frecuentemente por los ingenieros fluviales dada su confiabilidad en el Río Paraná, predice transportes de arena totales (en suspensión más arrastre de fondo) de alrededor de 23 millones t/año, si se la aplica con parámetros medios del río.

Según Orfeo (1995), mediante la utilización de gráficos empíricos, dicho valor asciende a unos 40.000.000 de toneladas anuales.

Según el mismo autor, estos valores, que consideran la arena transportada tanto por arrastre como suspensión, representan una proporción mayor del 11% respecto de la carga total, dada la modalidad tractiva que presenta el transporte del Río Paraná.

Recién en los canales de navegación del Río de la Plata se encuentran altas proporciones de limos en las muestras del lecho, que demuestran que recién en estas zonas las condiciones de velocidad de la corriente son tales que permiten la depositación de los sólidos suspendidos.

Los diámetros medios de las muestras de lecho extraídas del canal Mitre (19 µm), canal de acceso (10 µm) y canal Punta Indio (10 µm) confirman lo expresado. (Brea et al. 1996)

De esta manera, en base al análisis de concentraciones y granulometrías, queda reflejado el hecho que los sedimentos del Bermejo son en gran medida los que se depositan en los canales de navegación del Río de la Plata, demostrándose así, la gran incidencia de este tributario en la carga suspendida del Paraná.

Un análisis complementario de lo anterior, resulta de estudiar la composición

mineralógica de la fracción arcilla de los sedimentos suspendidos en una corriente fluvial, que proporciona información sobre el origen de las mismas.

El sedimento suspendido del Bermejo, muestreado en Puerto Vélaz, presenta una composición mineralógica de la fracción arcilla con marcado dominio de illita (60%), con presencia de esmectitas (25%) y caolinita (15%). (Orfeo 1995)

De acuerdo a Depetris (1968), las arcillas suspendidas del alto Paraná, aguas abajo de la confluencia con el Paraguay, presentan abundante cantidad de illita y montmorillonita, con menores proporciones de caolinita y clorita. Como se ha dicho, la montmorillonita y caolinita provienen de la región tropical (escudo brasileño), mientras que la illita y la clorita son suministrados por el río Bermejo.

El predominio de illita (60%) constituye una característica distintiva, ya que dicho componente, ausente en los sedimentos suspendidos aguas arriba de la confluencia Paraná- Paraguay, tiene sus orígenes en la erosión de terrenos áridos y semiáridos típicos de regiones andinas, lo que indica su procedencia.

Vale mencionar que, en términos generales, las corrientes del Río de la Plata no tienen capacidad de arrastre suficiente para el transporte de arenas, lo que implica que las arenas que ingresan al delta por transporte fluvial son depositadas en esa zona, pudiendo ser redistribuidos en algunos casos por acción del viento y/o por procesos litorales (acción del oleaje sobre playas). (Brea et al. 1999)

En cuanto a la deposición de limos y arcillas, resulta conveniente caracterizar el comporta miento del sistema en aguas bajas y en aguas altas.

En el caso de aguas bajas, los limos son transportados como carga de lavado junto con la corriente de agua. En esta condición, las aguas fluyen por los cursos del sistema en forma encauzada, existiendo algunas pérdidas del material de la carga de lavado en brazos transversales y cuerpos de agua laterales, tales como lagunas y dársenas portuarias, donde se dan las condiciones de velocidad de la corriente que permitan su deposición.

Consecuentemente, puede decirse que el limo es conducido con una eficiencia alta a la desembocadura de los cauces fluviales en el Río de la Plata.

En el caso de aguas altas, se produce un intercambio entre el agua de los cauces y las masas de agua que inundan las planicies e islas del delta. Cuando una masa de agua con carga de lavado ingresa en zonas inundadas de muy baja velocidad, se produce la deposición de dichos materiales, contribuyendo así al crecimiento del delta. (Brea et al. 1999)

Resumiendo, el delta es una formación que crece continuamente tanto en longitud como en cota. Con respecto al primero las arenas son las que tienen más influencia, mientras que los limos tienen mayor peso en el crecimiento en cota (emergencia de bancos que se transforman en islas).

En los canales navegables del Río de la Plata se depositan aproximadamente 23.000.000 de toneladas anuales de sedimento (finos, preponderantemente limos).

El resto del material se deposita en el lecho del Río de la Plata fuera de la zona de canales y en el Océano.

Si bien las cifras obtenidas por los dos métodos son semejantes, deben tomarse con cierto cuidado debido a la cantidad de aproximaciones que se tomaron para el cálculo.

Rango de variación en millones de toneladas anuales

Valor medio en millones de toneladas anuales

Proporción respecto a la carga total

Arcillas 40-50 45 25%

Limos 80-100 90 60%

Arenas 20-30 25 15%

Total 140-180 160 100%

 

Rango de variación en millones de toneladas anuales

Valor medio en millones de toneladas anuales

Proporción respecto a la carga suspendida total

Arcillas 40-50 45 30%

Limos 80-100 90 60-65%

Arenas 5-15 10 5-10%

Total 125-165 145 100%

 

Carga de Lavado:

Se considera que la misma está conformada por las arcillas y los limos en su totalidad.

Rango de variación Valor medio

Proporción respecto a la carga suspendida total

Concentración en mg/l 230-270 250 -

Transporte anual en millones de toneladas

115-145 135 90%

Tabla 23: Carga de lavado del Río Paraná

 

Carga de Fondo:

La carga de fondo está dada por la arena transportada sólo por arrastre y su valor es de unos 15 millones de toneladas anuales.

 

Delta del Paraná: Balance de Sedimentos

5 CONCLUSIONES

De acuerdo al análisis desarrollado, pueden extraerse las siguientes conclusiones:

• Al presente, el Río Paraná en su desembocadura transporta aproximadamente un total de

160.000.000 de toneladas anuales. Dicha carga se reparte en función del tamaño de sus partículas de la siguiente manera:

Arcillas 45 millones t/año (25%)

Limos 90 millones t/año (60%)

Arenas 25 millones t/año (15%)

• La carga suspendida total es de alrededor de 145.000.000 de toneladas al año, distribuidas de la siguiente forma:

Arcillas 45 millones t/año (30%)

Limos 90 millones t/año (60-65%)

Arenas 10 millones t/año (5-10%)

• La carga de lavado, conformada por las arcillas y los limos en su totalidad, fue cuantificada en unos 135.000.000 de toneladas anuales. Dicho valor representaaproximadamente el 90% de la carga total suspendida.

• La concentración media de la carga de lavado resultó de unos 250 mg/l.

• La carga de fondo, que viene dada por la arena transportada sólo por arrastre, fuecuantificada en alrededor de 15.000.000 de toneladas al año.

• En el Delta del Paraná se deposita toda la arena transportada (25.000.000 de toneladas) y sólo una parte de los limos.

• El delta es una formación que crece continuamente tanto en longitud como en cota.

Con respecto al primero las arenas son las que tienen más influencia, mientras que los limos tienen mayor peso en el crecimiento en cota (emergencia de bancos que se transforman en islas).

• En los canales navegables del Río de la Plata se depositan aproximadamente 23.000.000 de toneladas anuales de sedimento (finos, preponderantemente limos).

• El Río Bermejo aporta alrededor del 70% de la carga sólida total del Río Paraná en su desembocadura.